¿Está desfasado el estado nacional ?

Guillaume Faye

Está de moda en los medios intelectuales evocar el “ocaso del Estado nacional”, en beneficio (cada vez menor) de no se sabe qué comunidades de base y (cada vez mayor) de determinadas instancias internacionales. El Estado nacional sería bien demasiado pequeño, bien demasiado grande. Y entre los politólogos evocar el “principio de subsidiaridad”, noción de contornos bastante difusos.

Las recientes catástrofes, como la marea negra en Galicia o las inundaciones del golfo del Misisipi –y el monstruoso caos subsiguiente– vienen a barrer por la fuerza de lo concreto esas teorías abstractas. Tanto en España como en Estados Unidos, fue la incapacidad del gobierno regional y la parálisis del Estado central (más exactamente la falta de centralismo) lo que explicaría la incapacidad de los poderes públicos. Para actuar en la urgencia de las catástrofes, sean cuales sean, ni los poderes locales ni las instancias internacionales, ni las “asociaciones”, ni las ONG pueden hacer gran cosa. Sólo la red de un gobierno nacional fuerte puede imponer decisiones, en veinticuatro horas.

Hay que desconfiar de los bloqueos ideológicos sobre ciertas posiciones, por muy simpáticas que parezcan. También sobre la “descentralización”. Convertirla en una panacea sería tan inconsecuente como el fanatismo jacobino. Algunos ejemplos: El Conservatoire du Litoral, institución estatal y centralizada, ha permitido preservar centenares de kilómetros de costas francesas, allí donde los poderes comunales y regionales “descentralizados” las malvendían a los promotores. El Plan Orsec, único en Europa y totalmente dirigido desde las instancias prefectorales y gubernamentales, ha mostrado su eficacia, evitando varios dramas. Pero, como de todo lo que funciona bien, no se ha hablado demasiado.

Pero no sólo se trata de la prevención, también de la acción. ¿Quién ha lanzado el programa Airbus? ¿Y el programa inter-europeo de los trenes de gran velocidad? Ciertamente ni Bruselas ni los electos locales. ¿Cuál es el balance de las instituciones europeas en materia de grandes proyectos industriales? Se podrían multiplicar los ejemplos. En resumen y para concluir, nos equivocaríamos al criticar en exceso el “modelo napoleónico” que no tenía fallos más que desde el punto de vista de la eficacia de organización y acción sobre el terreno. Por otra parte, un regionalismo y un federalismo inteligentes no deberían menospreciar la necesidad de un Estado central fuerte (y no pasivo y paquidérmico), que deje todas sus funciones en manos de la iniciativa privada.

En la idea de “Eurosiberia”, cuya proyección es reagrupar de manera imperial a todos los pueblos de origen europeo desde el Atlántico al Pacífico, no será cuestión de renunciar jamás a un estado central amparador, sean cuales sean las “autonomías” regionales. Hay que desconfiar de ciertos ideólogos que dan al concepto de “Imperio” una versión anarquizante y heterogénea, digamos horizontal. Siempre es necesario un cerebro, es decir un centro donde se sitúa la ultima ratio. Nada escapará al viejo símbolo de la pirámide. Lo vertical vale tanto como lo horizontal.

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El problema de la construcción de mezquitas

Guillaume Faye (Traducción a cargo de Enrique Bisbal-Rossell)

Por todas partes en Francia, como también fuera de ella en el resto del continente, la construcción de mezquitas se acelera (ya se han censados 2.000 lugares para el culto; más que en Marruecos) y, como siempre, dos campos se distinguen: Los que quieren frenar tal movimiento –y que están lejos de pertenecer en su mayoría a la “extrema derecha”– y los que consideran mejor acelerarlo con el fin de no “dejar que el Islam se estanque en los sótanos y los garajes”, según la expresión ya consagrada.

Pero, tomemos algunos hechos recientes, por ejemplo el asunto de la gran mezquita de Créteil –situada al suroeste de la conurbación de París. N. del T.–, en cuanto atañe a su edificación. En 1990, el proyecto fue bloqueado, pero la municipalidad, obstinada, terminará por hacerlo llegar a su conclusión. El coste se eleva a 4 millones de €uros y el alcalde ofrece un millón de €uros, violando con ello la ley de 1905 –mediante la clásica argucia de pretender que no se trata más que de financiar las “partes culturales” del edificio–. Además, el terreno está alquilado a la municipalidad bajo el régimen de un contrato de arrendamiento enfitéutico de 99 años por un precio simbólico irrisorio. La mezquita terminará extendiéndose sobre 4.000 m2, de los que la mitad estarán dedicados a las actividades religiosas, y podrá acoger a 1.300 hombres y 640 mujeres. Mas, una violenta polémica (que se está resolviendo actualmente en los tribunales de justicia) tenía lugar, puesto que el Crédit Agricole(1) había decidido cancelar las dos cuentas bancarias de la Unión de Asociaciones Musulmanas de Créteil (U.A.M.C.) –de las que una servía para recibir los “donativos” para la mezquita–. A consecuencia, Karim Benaïssa, presidente de la U.A.M.C., interponía una denuncia por discriminación y pedía a todos los musulmanes boicotear al Crédit Agricole. Hay que saber que cuando un banco –hecho rarísimo– cancela unilateralmente las cuentas de un particular o de una asociación lo es porque tiene sospechas muy graves de estos últimos, en particular por blanqueo de dinero sucio. Ciertamente, el Crédit Agricole ha permanecido en la más extrema discreción en todo momento, pero no sería imposible que hubiera descubierto que las sumas transferidas hacia tales cuentas para financiar la mezquita provinieran de actividades criminales.

Ejemplo de la “atracción” de una parte de los franceses ante la instalación acelerada del Islam en el corazón de sus propias ciudades, esta reacción de un jubilado preguntado por el periódico Val-de-Marne matin (10 de febrero de 2005): «¡Seré el primero en ir a visitar esa mezquita! Es normal que los musulmanes dispongan de un lugar digno de tal nombre para orar(2) . ¡No me planteo ninguna cuestión, para mí es una evidencia! Aunque la mezquita estuviese construida al lado de mi casa, ello no me supondría ningún problema. ¡Tenemos ya dos escuelas judías al lado de nuestra casa y todo transcurre muy bien!». Y el buen hombre añadía: «¡Lástima que no haya sido previsto más que una cafetería en esa mezquita; nos hubiera gustado mucho que hubiera un restaurante para poder ir a comer un cuscús!».

Mencionemos también el proyecto emblemático (y provocador) de la gran mezquita de Poitiers –de la que ya hemos hablado en estas columnas– con su minarete de 25 metros (de altura) y su terreno de 7.700 m2. Será el primer monumento de la ciudad que los viajeros ferroviarios divisen al entrar en la estación. Desde hace algunos años, tales implantaciones afectan a toda la Europa del Oeste, incluso hasta en sus lugares más recónditos. En el Centro-Oeste de Francia, a pesar de su reputación de no estar muy “tocado” por la inmigración musulmana con respecto al Norte, el Este, el Sureste y la región parisina, el periódico La Nouvelle République du Centre-Ouest citaba los departamentos en donde se han difundido(3) 3 proyectos de grandes mezquitas, otros 3 en construcción y 45 ya construidas. Evidentemente, no hay programada ninguna edificación de nuevas iglesias y, las que existen, cierran las unas tras las otras, a falta de fieles y de párrocos.

En todas las regiones se plantean también los problemas originados por la extensión de los recintos musulmanes en los cementerios(4) y de los lugares de matanza de los corderos para la fiesta ritual del Aid-el-Kebir.

Por supuesto, con el acuerdo total de la clase política bien pensante (P.C., P.S., U.D.F., U.M.P., Verdes) e hipócritamente islamófila –pero laica, naturalmente–, las autoridades musulmanas puestas en escena por Sarkozy y dominadas por la ideología agresiva surgida de los Hermanos Musulmanes desarrollan el argumento casuístico que expresaba (el 24 de febrero de 2005) Salah Merabbi, presidente de la comunidad islámica de Indre-et-Loire: «Si se quiere acabar con el extremismo, hacen falta lugares de culto dignos». Bonito sofisma: ¿En qué la multiplicación de las mezquitas “oficiales” implantadas en el corazón de las viejas tierras francesas impediría la acción del espíritu de conquista de la yihad inscrita en el Corán? Al contrario, tal movimiento lo alienta, al ofrecer una magnífica visibilidad de la rápida progresión del Islam.

Pero todas esas polémicas –por o contra las mezquitas– se parecen a los debates de los galenos de Molière, que preferían acometer a los síntomas de la enfermedad –misión imposible– mucho antes que a las causas. Ante la indiferencia general de los politicastros miopes, un reciente estudio gubernamental reconocía que, al ritmo actual(5) , en 2045, los franceses de origen y religión musulmana serán mayoritarios entre la población. Esta gigantesca conmoción –de lo nunca visto en la Historia–, este seísmo a escala de toda una civilización, que afectará también a otros países como Bélgica y Gran Bretaña, deja petrificada a una sociedad autóctona dominada por el culto del presente y la indiferencia hacia el futuro. La Europa del Oeste, en tres generaciones, se arriesga a convertirse en mayoritariamente musulmana si nada cambia: Es más, tal tormenta histórica se desencadena, a pesar de todo, envuelta de un silencio aplastante, ante las opiniones públicas y las elites ciegas y sordas.

Quienes echan pestes contra la multiplicación de las mezquitas o intentan oponerse a ellas o, incluso, retrasar su edificación, sin ir más lejos en la protesta, hacen pensar en aquéllos que intentan taponar las fugas de agua con esparadrapo sin osar llamar al fontanero. El problema no puede resolverse sino en su origen: Detener y seguidamente invertir los flujos migratorios musulmanes. No tomarla con las mezquitas sin plantear el problema en su totalidad, río arriba, es como luchar contra molinos de viento; las mezquitas brotarán como champiñones después de la lluvia desde el momento en que la población continúe islamizándose. Quede bien claro: La lógica última de la Historia es demográfica: Natalidad y migraciones en masa.

Por otra parte, aunque las poblaciones inmigrantes extraeuropeas no fueran en nada mayoritariamente musulmanas (pero, por ejemplo, no procedieran si no de la India, del Extremo Oriente, de las Antillas o del África ecuatorial), habría que oponerse a ellas con la misma firmeza.

(1) Similar a las cajas rurales de ahorro de España (N. del T.).

(2) La gente se imagina –porque ignora completamente el Islam– que una mezquita es, al igual que una iglesia, un tempo o una sinagoga, un «lugar de oración»; cuando, sobre todo, es un lugar de reunión, de enseñanza ideológica y de encuentros activistas.

(3)Loiret, Deux-Sèvres, Indre-et Loire, Vienne, Loir-et-Cher, Indre y Cher.

(4)El hecho de que los musulmanes ya no hagan repatriar su cuerpo hacia su país de origen prueba que ya se consideran en Francia como en su propia casa, y que este último país tiene, en su espíritu, la vocación de convertirse en tierra del Islam, Dar-al-Islam.

(5)Ritmo mantenido por las continuas llegadas de inmigrantes musulmanes (80% de las entradas), por la natalidad superior de los inmigrantes, pero también por las conversiones.

¿En qué nivel se sitúa la inmigración en Japón?

Guillaume Faye (Publicado en JTC, nº . Traducción del francés a cargo de Enrique Bisbal-Rossell)

Nuevos datos. Hasta el presente, el archipiélago (nipón) era el país desarrollado mejor protegido contra la inmigración. Una política restrictiva (sin las “bocanadas de aire” que suponen las prestaciones sociales) limitaba a los extranjeros en 1´85 millones en 2003 (suponiendo el 2 % de la población). Se estima en 200.000 el número de clandestinos(1). Pero el gobierno (liberal) de Junichiro Koizumi quiere modificar su política, alarmado por la caída demográfica: Si nada cambia, la población activa de 70 millones en la actualidad se hundirá hasta los 35 millones en 2100. El sistema de jubilaciones se halla al borde del precipicio; Desde 2005, tres personas activas mantienen a dos jubiladas, frente a cuatro activas en 2000. El 56 % de las empresas dicen carecer de la mano de obra necesaria. Una proposición de ley, discutida en abril (pasado), prevé abrirse a la inmigración de trabajadores cualificados, pero también no cualificados, y ello, en grandes proporciones. Trátase, pues, de una revolución que provoca agitación en la clase política (japonesa).

Al igual que en Europa, se nada en el mar del más absoluto de los absurdos. Puesto que el enfoque lo es hacia los horizontes comprendidos entre 2025 y 2100, la única respuesta sensata sería una política a favor de la familia imbuida de un espíritu de voluntad y natalidad, a fin de enderezar, dada la urgencia, la demografía autóctona; pero se prefiere, evidentemente, la solución de facilidad a la que siempre se aferran las poblaciones que envejecen: La inmigración. Falsa pista suicida y motivada por la ideología del economismo a corto plazo.

1.- La oposición (política) les hace responsables –la creemos suficientemente– del aumento de la criminalidad en un país en el que ésta era prácticamente desconocida.

A propos des « Prismes » de Theodor Adorno

Guillaume FAYE (Cette recension est parue en 1986 dans la revue « Panorama des Idées actuelles » du regretté sanskritologue Jean Varenne).

Ce texte, clair autant que fondamental, montre que les démarches de Guillaume Faye ne s’enracine pas dans le fascisme imaginaire et fantasmagorique de ses détracteurs de gauche comme de droite, mais dans une approche bien naturelle pour un homme de sa génération, étudiant pendant l’effervescence de mai 68. Une approche tributaire de la critique culturelle de ces années cruciales, soit tributaire de l’Ecole de Francfort, du situationnisme et d’une ethnologie différencialiste.

Theodor Adorno est un des représentants les plus intéressants de l’Ecole de Francfort, cette célèbre école néomarxiste allemande, dont l’actuelle idéologie dominante est largement redevable. L’Ecole, en effet, eut pour principale fonction d’«embourgeoiser» la doctrine marxiste en portant le soupçon sur l’idée de révolution prolétarienne, et en remplaçant l’idée de la lutte des classes par les impératifs catégoriques de la morale biblique. Paradoxalement, le déclin du marxisme, le retour en force de l’individualisme libéral, l’esprit cosmopolite à l’américaine et la grande vogue des «droits de l’homme» sont une des retombées du travail et de l’influence de l’Ecole de Francfort, dont seul Jürgen Habermas est encore vivant. A côté d’Horkheimer, d’Ernst Bloch, de Walter Benjamin, le quatrième «grand», Theodor Adorno, est certainement le plus intéressant et le plus contradictoire des penseurs de l’Ecole. Réfugié d’Allemagne aux Etats-Unis avant la guerre en raison de son identité juive, Adorno eut l’occasion de porter un regard critique (et effrayé) sur la société américaine, pour lui préfiguration d’un «primitivisme» qui risquait de s’étendre à la planète.

Dénonçant la régression musicale dans le jazz et le le rock, selon des analyses très évoliennes, décelant dans l’«art de masse» et l’«industrie culturelle» qui s’épanouissaient dans le cinéma hollywoodien, la télévision, le music-hall, etc. un redoutable déclin de la culture, formulant l’idée que le modèle occidental de consommation de masse constituait à la fois une aliénation intérieure de la spiritualité humaine, une destruction de l’art et de l’esthétique, et un modèle inédit d’oppression totalitaire sur un citoyen devenu «esclave volontaire», Adorno fut très vite mal vu des milieux progressistes. A certains égards d’ailleurs, sa critique de la société occidentale porte les prémisses des analyses avortées des situationnistes et rappelle par certains traits le discours de notre « Nouvelle droite ».

Malheureusement, et comme toujours, la critique d’Adorno souffre de ne pas aller jusqu’au bout d’elle-même, ce qui explique que les courants gauchistes qui la reprendront dans les années 50 et 60 ne parviendront pas à en rendre la formulation crédible et se retrouveront, comme le vit Guy Hocquenghem, du côté du «système». En effet, tout comme d’ailleurs celle de Wilhelm Reich, la dénonciation très élaborée que brosse Adorno de la société américano- occidentale appuie ses critiques sur les fondements philosophiques mêmes qui ont donné lieu à cette société: égalitarisme individuel, démocratisme du contrat social, impératif du bonheur économique, etc. Ce qui fait qu’au bout du compte, la pensée d’Adorno souffre d’une grande naïveté philosophique (décelable même dans le style) et d’une contradiction insurmontable: l’affirmation d’une hiérarchie naturelle dans l’ordre des arts, de l’esthétique, de la culture en général (par exemple le jazz est pour lui une expression d’ordre inférieur, la civilisation américaine vaut moins que la culture européenne sur le plan de l’apport à l’humanité) et la revendication impérative et dogmatique d’un égalitarisme dans les domaines politiques et sociaux; de même apparaissent contradictoires la dénonciation de l’«art de masse» (concept qu’Adorno abandonnera pour celui de « cultural industry » parce qu’il ne voulait que le terme marxiste «masse» fut pris en mauvaise part !) , dénonciation qui inspirera Baudrillard, et le souhait d’une «démocratie de masse».

En dépit de ces impasses, l’oeuvre d’Adorno, aujourd’hui soigneusement tue par une classe intello-médiatique en proie à l’ignorance et au recentrage, composée d’une cinquantaine d’essais et d’articles littéraires, philosophiques et sociopolitiques échelonnés entre 1935 et 1955, présente un grand intérêt par l’exactitude et la finesse de son analyse de la société de masse.

Les Editions Payot, qui se sont attelées à la tâche, capitale en ces temps de désintérêt pour le débat théorique, de traduire l’oeuvre de l’Ecole de Francfort et notamment celle d’Adorno, viennent d’éditer « Prismes, critique de la culture et société », treize brefs essais sur l’art, la littérature, la musique, la critique de la société, parus en Allemagne en 1955 (« Prismen », Suhrkamp, Francfort).

* *

Le propos central de cet essai, largement dépourvu des préjugés propres aux progressistes, est de prévenir le risque de voir une tradition culturelle, fut-elle «droitière», pervertie par le conformisme et donc privée de son sens: refus de laisser Bach ou Kafka récupérés par de fumeuses ontologies, volonté de combattre l’oubli prématuré dont on entoure Spengler, Veblen ou Stefan George, combat contre les modes faussement subversives ou pseudo-émancipatrices, comme le jazz ou le libéralisme de Mannheim ou de Huxley, etc.

Ce sont les chapitres sur Spengler, Thorstein Veblen et le poète Stefan George qui doivent le plus retenir l’attention. Avec une rare honnêteté intellectuelle, Adorno resitue ces «penseurs», qui se tiennent pourtant à cent lieux de sa propre vision du monde dans toute leur dimension subversive, non-humaniste et anti-égalitaire. Le chapitre sur « Spengler après le déclin » est particulièrement passionnant. Adorno tente d’y «résister à Spengler», qu’il admire et combat, et dont le solaire et lucide pessimisme le fascine et le révulse tout à la fois. Partageant l’analyse de Spengler sur le caractère décadentiste et pathogène du monde occidental bourgeois, Adorno veut tout de même «sauver» cet Occident, puisqu’il est porteur des idéaux bibliques et égalitaires. Tragiquement, partagé entre sa culture allemande et son âme juive, Adorno écrit: «Pour échapper au cercle magique de la morphologie spenglérienne, il ne suffit pas de dénoncer la barbarie et de faire confiance à la santé de la culture -confiance que Spengler pourrait tourner en dérision; il faut bien plutôt comprendre la barbarie inhérente à la culture. N’ont une chance de survivre au verdict spenglérien que les pensées qui remettent en question à la fois l’idée de la culture et la réalité de la barbarie».

Crucifié entre son rejet viscéral des formes de la société occidentale (et il entend par là aussi bien l’américanisme que le national-socialisme) et son attachement à ses principes fondateurs, notamment la démocratie de masse, Adorno, symbolisant par là l’impasse philosophique de l’Ecole de Francfort, se réfugie dans l’utopie avouée: «Au déclin de l’Occident ne s’oppose pas la résurrection de la culture, mais l’utopie que renferme dans une question muette l’image de celle qui décline».

Pour compléter ce portrait de l’ambiguïté de la pensée d’Adorno de sa double attirance pour une morale révélée de filiation biblique et pour une conception esthétique et «amorale» de l’existence, il faut mentionner le chapitre sur « George et Hofmannsthal » où Adorno défend la recherche de la beauté pour elle-même. Theodor Adorno est à la fois l’homme qui a décrit l’oeuvre d’art comme aura, unique, immanente à elle-même, telle la statue d’une divinité gréco-romaine -faisant par là même l’apologie de cette «idolâtrie» que toute son idéologie abhorre- et celui qui termina le premier chapitre de l’ouvrage, dont il est ici question, par cette sentence: «La critique de la culture se voit confrontée au dernier degré de la dialectique entre culture et barbarie ; écrire un poème après Auschwitz est barbare et ce fait affecte même la connaissance qui explique pourquoi il est devenu impossible d’écrire aujourd’hui des poèmes».

Mais, au-delà des contradictions qui l’affectent, et même si l’on ne partage pas ses valeurs fondamentales, la lecture de l’oeuvre d’Adorno (à laquelle « Prismes » constitue une parfaite initiation) demeure indispensable pour deux raisons.

Tout d’abord, plus de trente ans avant qu’ils ne se posent concrètement, Adorno mit le doigt sur les véritables enjeux de notre temps, masqués à son époque par le pathos marxien où se noyaient les intellectuels. En particulier, il a su dénoncer le caractère intégrateur, conformiste, massificateur d’une culture de masse principalement destinée à la jeunesse et qui se voulait, dès ses débuts aux Etats-Unis, anti-bourgeoise, non-conformiste, émancipatrice, voire révolutionnaire. Adorno a su démontrer que cette «nouvelle culture» constituait tout au contraire l’antithèse absolue à l’idée de dynamisme social et de révolte.

En second lieu, Adorno fut capable de sentir l’émergence, seulement visible aujourd’hui, d’un narcissisme dépolitisé, d’une indifférence sociale et d’un déclin de la création culturelle dans la consommation culturelle.

Quelles qu’aient été les idées qu’il ait pu défendre, Adorno, tout à l’inverse de doctrinaires actuels qui s’en sont pourtant inspirés, prêche pour l’engagement, le militantisme idéologique (qui semble aujourd’hui «dépassé»), le combat des projets de société. Certes, il manque à ce possédé de la critique un projet affirmatif. Mais, en un temps, où l’esprit critique comme l’esprit créatif disparaissent l’un comme l’autre au profit de l’esprit passif, la lecture d’Adorno demeure une bonne leçon, même pour ses piètres épigones (GF).

Références : Theodor Adorno, « Prismes. Critique de la culture et de la société », Payot, 247 pages.

Guillaume Faye entrevistado por la revista Menzo

Entrevista realizada por la revista Flamenca Menzo a Guillaume Faye en Diciembre de 2005

Menzo: ¿Realmente cree usted en la posibilidad (ya trazada en su libro Avant-Guerre) de una guerra racial de proporciones históricas en el Occidente blanco?

Guillaume Faye: Sí, lo creo. De igual forma que pienso que si conduces tu coche en el carril contrario de una autopista, es cuestión de tiempo que sufras una colisión frontal. El momento exacto de la colisión será difícil de prever, pero lo que es seguro es que ocurrirá. Dentro de 10 años, nos vamos a enfrentar a algo nunca antes visto. Más que una guerra racial, lo que vamos a presenciar son crisis económicas y ecológicas, escasez de petróleo, etc., etc., etc. Todos los gobiernos del mundo funcionan con agendas a corto plazo y no hay nada más desastroso que este tipo de gestión política. Se dice habitualmente que la Tierra está enferma. Pero es el hombre el enfermo.

Menzo: Tras el atentado contra las Torres Gemelas, comenzamos a darnos cuenta de la precariedad de la economía mundial. ¿Qué otra alternativa existe?

GF: La globalización no nació en la última década, su nacimiento fue en el siglo XVI. Este detalle no va a impedir la catástrofe que se está gestando. Una alternativa a la economía global es lo que yo llamo “l´autarchie économique des grands espaces” (autarquía continental económica N.T). En estas grandes áreas, por ejemplo Europa, habría una libre circulación de bienes, capital y mano de obra (pero habría barreras para otros bloques geo-económicos N.T). Si grandes zonas continentales como, Europa, África, Asia, etc., practicaran tal autarquía económica, seria posible alcanzar un cierto nivel de bienestar económico en el mundo. No es necesario sacrificar todo por el Libre Comercio. El hecho de que actualmente los productos textiles manufacturados masivamente en China produce un terrible efecto en el sector textil francés. Sin embargo, ni las prendas se han rebajado en Francia ni los trabajadores chinos han conseguido ninguna mejora en sus condiciones de vida. Sólo el comercio se ha beneficiado.

Menzo: ¿Qué importancia le da usted a la economía global?

GF: La misma que le atribuyo a la imposibilidad de integración de un grupo amplio de inmigrantes. El General De Gaulle solía decir “para hacer un buen kir cóctel hace falta vino blanco y sirope de cassis. Si se le añade demasiado cassis, ya no es un kir”. Esto es otra forma de decir que solo se puede integrar a un número determinado de extranjeros. Hoy, en Seine-Saint-Denis, Roubaix y otros departamentos de la región parisina, por citar algunos ejemplos, existe una mayoría de población de origen extranjero, no europeo. La integración de estas poblaciones es imposible.

Económicamente, la situación es incluso peor. De cada 100 inmigrantes venidos del Tercer Mundo, sólo cinco entraran a formar parte de la población laboral activa del país. Por el contrario, de cada dos graduados franceses, uno quiere emigrar y lo mismo ocurre en Bélgica.

Este proceso conllevara la gradual banca rota al sistema social del país, lo cual a su vez incrementara el riego de conflicto. Los episodios de vandalismo y anarquía que presenciamos hace unos meses en Francia y otros países de Europa, episodios que duraron unas tres semanas, fueron un preludio de lo que va a suceder y que pienso tendrán lugar dentro del periodo 2010. La Fundación Canadiense Wright también predice un conflicto étnico en Francia con carácter de guerra civil dentro del periodo comprendido entre los años 2007-2010. Esta Fundación realiza esta predicción en base a diversas estadísticas como son los niveles de violencia y el número de pruebas sobre la existencia y evidencias de un aumento de los arsenales ocultos. La masiva concentración de población islámica en nuestras ciudades y barrios periféricos en un grave problema que pronto se hará de notar si no lo hace ya.

Menzo: Sin embargo los últimos actos de vandalismo que tuvieron lugar en Francia no fueron de carácter religioso sino que fueron explicados como una reacción a la marginalidad y a la exclusión social.

GF: Siempre estamos buscando explicaciones socio-económicas. Y éste no es sólo el método marxista de pensar sobre los conflictos, también es el incorrecto. Los inmigrantes de hoy reciben cantidades masivas de ayuda estatal. Incluso me atrevería a decir que los inmigrantes de hoy reciben mejor trato medico que los franceses de origen. La inmigración portuguesa o española que llego a Francia durante la década de los 30 y de los 40, no recibió ayuda estatal alguna y esto nunca fue motivo de actos vandálicos o de violencia callejera por parte de este grupo de inmigrantes. El profesor Loland, ganador del Premio de Economía francés y figura destacada dentro del mundo financiero, estima en 36 billones de euros anuales el gasto directo o indirecto que supone en la actualidad la inmigración para Francia. Esta cifra supone un 80% del déficit del Estado francés o un 13.5% del gasto de Seguridad Social francesa. Y esto no son palabras de Le Pen sino de un respetado miembro de la comunidad económica francesa.

Cada inmigrante que cruza nuestras fronteras, supone un gasto de 100.000 euros. La noción de que los inmigrantes son tratados con negligencia o falta de atención son pues absurdos. Es justo todo lo contrario. Clichy-sous-Bois, zona donde comenzaron los actos vandálicos del pasado noviembre, recibe la mitad del total de la cantidad de ayudas asignadas por el gobierno a zonas urbanas conflictivas. Creo que los instigadores de la violencia el pasado noviembre, simplemente esperaban su oportunidad para cometer tales actos.

Menzo: ¿Existe alguna prueba que indique que estos actos vandálicos estuvieran orquestados por bandas de delincuentes? El 80% de los detenidos tenían algún tipo de historial delictivo.

GF: Ésta no es la forma en que yo lo veo. La violencia no fue motivada por Sarkozy cuando los llamo “basura”. Y en realidad sólo el 8% de los detenidos contaba con historial delictivo. En mi opinión fue más una revuelta étnica que un ataque contra las fuerzas de seguridad. Razón por la cual es importante el saber por qué se revelaron y cometieron actos violentos.

Menzo: Otra indicación de que la violencia se inicio dentro de bandas de criminales fue la falta de obediencia por parte de los revoltosos a la fatwa (llamamiento religioso islámico) ordenada por la mayor organización musulmana en Francia, la Unión de Organizaciones Islámicas Francesas. Esto supone que la violencia no era de carácter religioso.

GF: A menudo se olvida que el Islam es, en principio, hipócrita. El Corán dice que es perfectamente aceptado el mentir en ciertas circunstancias, por ejemplo cuando uno está en un país débil o cuando sirve a los intereses del Islam. Es también perfectamente lógico el pensar que, a efectos prácticos y cara al resto de los franceses, los musulmanes quisieran aparentar su oposición a la violencia cuando realmente en su interior la apoyaban. Estas palabras fueron dichas por el Primer Ministro francés, Dominique de Villepin.

Por supuesto hubo imanes (clérigos musulmanes) que no apoyaron la violencia pero éstos no son los imanes que viven el Islam como un arma ofensiva en una campaña de conquista, esto es Dar-al-Harb.

El Islam ve su misión desarrollarse en tres etapas: Dar-al-Suhi, etapa en zonas donde el Islam aún tiene que conquistar, Dar-al-Harb, zonas en proceso de ser conquistadas y Dar-al-Islam, zonas donde el Islam ya ha triunfado en subyugar al infiel o no-creyente.

Cada año se publica en Egipto un libro islámico. La edición de este año designa a Francia, Bélgica y al Reino Unido como territorios en etapa Dar-al-Harb. Ésta es pues, la situación actual. Uno no debería olvidar que durante los días que duró la violencia, dos iglesias católicas fueron quemadas y destruidas. El imán de la Gran Mezquita de París, Dalil Boubakeur condeno los hechos pero no excomulgó a los responsables. También fue ésta la primera vez donde edificios públicos fueron atacados y destruidos; comisarías de policía, escuelas publicas, etc. Estos hechos han sido suavizados para el público pero tiene una significación muy importante. También es la primera vez donde ha muerto gente…cuatro para ser exactos.

Menzo: ¿Qué cree que causó todo esta violencia?

GF: Una razón es la masiva y desenfrenada inmigración que hemos permitido. En Canadá por ejemplo, los inmigrantes son seleccionados de acuerdo con sus profesiones, riqueza y potencial económico. Nosotros, hemos agrupado enormes cantidades de inmigrantes de origen tercermundista, provenientes de sociedades económicas rurales donde las costumbres y cultura son totalmente diferentes a las nuestras. Grupos que no están en absoluto preparados para lo que aquí se encuentran y que carecen de una educación básica y de una experiencia profesional que les facilite la integración. Incluso después de haber invertido sumas gigantescas en vivienda, educación y programas especiales para ellos, ¿A quién se le pudo ocurrir que esto funcionaria?

Japón esta económicamente en un nivel aproximado al nuestro, sin embargo apenas sí tiene inmigración y la que tiene cuenta con muy poco apoyo estatal. Sin embargo en Francia, el número de jóvenes de origen extranjero se doblará en los próximos diez años. La integración no está funcionando. Los políticos se niegan a ver las catastróficas consecuencias de sus decisiones, la mayoría sólo piensan en sus carreras. Incluso hay algunos demasiado viejos para preocuparse. ¿Por qué debe Chirac de preocuparse de lo que pueda pasar dentro de diez años? Probablemente estará ya muerto. Además, los políticos miran a la población como votantes a los que pueden cambiar periódicamente. Pero el pueblo no es reemplazable. Pertenecemos a culturas muy bien definidas y unidas a mentalidades formadas con su ayuda e influencia. Un ruso no es simplemente intercambiable por un brasileño. Pero sólo los políticos parecen no ver esto.

Otra causa de este brote de violencia fue el aumento del número de africanos subsaharianos. Este grupo causará problemas mayores en un futuro próximo.

Menzo: ¿Por qué?

GF: Porque al contrario que los inmigrantes magrebíes (árabes de Argelia, Marruecos y Túnez), los inmigrantes subsaharianos están completamente desocializados. La población magrebí posee una clara estructura familiar con un padre y una madre. En el África subsahariana, predominantemente de población negra, esta estructura no existe. Las madres puede tener hijos con padres diferentes y los hijos no son criados por la familia sino por el poblado. Cuando este tipo de estructura familiar es exportada a ciudades europeas, inevitablemente produce conflicto. Ciudades como París no son poblados y la crianza de niños no es su responsabilidad. Los descendentes de estos africanos suele tender al crimen y terminan en centros penitenciarios. No saben quién es su padre y nadie se hace responsable de ellos. Su presencia en Europa es como una bomba de relojería.

Menzo: Usted ha señalado que entre los años 1989 y 1999, el índice de criminalidad en Francia ha crecido en un 176% y que el número de convictos se ha triplicado. Usted no atribuye este aumento al desempleo. ¿Cuáles son las causas?

GF: Existen dos razones para explicar este aumento de criminalidad:
El primero es heterogeneidad social. Toda población con diversidad tiene problemas de criminalidad. Los dos países con menos criminalidad son los más homogéneos: Japón y Costa Rica. Aristóteles fue el primero en percibir que una sociedad no puede ser democrática y armoniosa si su población no es homogénea. Sin esta homogeneidad, se convierte en tiránica.

La segunda razón por este aumento de la criminalidad proviene de la permisividad de los responsables de mantener el orden público: la policía y los juzgados. En Túnez existe un enorme índice de desempleo, pero la criminalidad es relativamente baja debido a que la policía y los juzgados actúan con severidad. En Arabia Saudita puedes dejar las llaves o tu cartera en el coche y a nadie se le ocurriría robarlas ya que podría costarle las manos. En Europa ocurre lo contrario, los extranjeros experimentan una situación donde toda forma de represión ha desaparecido desde 1968.

Menzo: Usted también ha escrito que el crimen financiará la inminente guerra racial. ¿Cree usted realmente que existe un plan para este financiamiento?

GF: No sólo está planeado, está ya ocurriendo. Informes policiales muestran que bandas criminales ayudan a financiar la insurgencia iraquí. Por supuesto no todos los criminales participan en este financiamiento, pero sí que existe. Y mientras tanto, las autoridades creen que pueden comprar la paz social. Se estima en tres toneladas la cantidad de cannabis distribuida en París cada mes. Otra forma de financiación son el robo de vehículos y el trafico de productos electrónicos. La prostitución junto al tráfico de armas son también fuentes de financiación. Siempre que la policía descubre uno de estos arsenales, incluye no sólo armamento militar, también incluye armas de caza, ideales para la guerra urbana.

Menzo: En su libro Avant-Guerre, usted sitúa al Islam en el mismo nivel de otras ideologías que buscan el control mundial: comunismo, liberalismo americano, globalismo. Pero, ¿No es la historia una larga sucesión de sistemas e ideologías que buscan el dominio mundial?

GF: En absoluto. Fíjese usted en el judaísmo, como religión étnica no tiene ninguna intención de convertir al resto del mundo a sus creencias. Lo mismo que ni el budismo ni el sintoísmo buscan la conquista del mundo. El Islam, como también lo hicieron el catolicismo, el comunismo y el neo-liberalismo. Sin embargo, el Islam es el más agresivo de todos ellos. Porque no sólo es una religión, es una doctrina política. Y esta doctrina es imperialista. Históricamente ha intentado conquistar Europa dos veces. La primera vez fue rechazado por Carlos Martel en Poitiers en el año 732, la segunda vez en el siglo XVII fue derrotado a las puertas de Viena. La nueva ambición de conquista por parte del Islam, fue revivida en Egipto en 1920. Estoy convencido de que para ciertos líderes islámicos, el momento actual es el propicio para un tercer intento de conquista en Occidente.

Tal y como se jactó una vez el ex presidente de Argelia, Houari Boumediene, el mundo islámico acarrea en el útero de sus mujeres las armas que mañana conquistaran Europa.

Menzo: La primera generación de inmigrantes no mostró ningún tipo de hostilidad hacia nosotros. La tercera generación parece más segregada que nunca. ¿Es esto el resultado del conflicto palestino el cual ha generalizado un comportamiento anti-occidental?, ¿Es ésta la fuente de los problemas, existe una solución?

GF: Ciertamente la cuestión palestina es una de las fuentes pero difícilmente la única. Incluso antes del conflicto palestino, el odio hacia Occidente existía. En parte surgió como reacción al colonialismo aunque también existía un recelo a Occidente debido a sus múltiples logros y hazañas. El conflicto palestino ha actuado como un catalizador para el aborrecimiento hacia Europa y si se resolviese mañana, aún existiría el problema con Occidente. Europa también es despreciada porque se ha convertido en algo frágil y débil. Su permisividad induce a la indulgencia, lo cual nos convierte en presa fácil. Los musulmanes se encuentran ellos mismos en una sociedad moralmente degenerada. Recientemente, un filósofo se refirió al término hindú del Kaliyuga (Edad del Hierro). Según esta antigua profecía, llegará un tiempo donde los hombres se podrán casar con hombres y mujeres con mujeres, los reyes se convertirán en ladrones y los ladrones en reyes y donde las mujeres matarán a sus hijos en su útero. ¡Y bien!, no nos encontramos muy lejos de todo esto.

Menzo: En su libro, usted pone la situación en Bélgica al nivel que en Francia. Sin embargo y al contrario que Francia, Bélgica carece de zonas o barrios marginales alejados de la ciudad. Nuestros inmigrantes residen normalmente en barrios construidos en el siglo XIX que aún mantienen su carácter humano y que mayoritariamente carecen de zonas de acceso “prohibido” (lo que hace la situación en Francia tan peligrosa). Según su opinión, ¿Cuál es la amenaza que se cierne sobre Bélgica?

GF: Todo esto es correcto. Los “banlieues” franceses son únicos. Fueron construidos para alojar a los refugiados franceses que salieron de Argelia. En el año 1962 y durante una sola semana, un millón de franceses fueron evacuados de la nueva e independiente Argelia. Se debería destacar y señalar que no todos los complejos urbanísticos construidos para acomodar a este influjo de población, eran de mala o baja calidad. El gobierno designo una gran cantidad de recursos económicos a este proyecto. De la misma manera que nuevas zonas residenciales como París Deux, cerca de Versailles, fueron construidas para alojar no a extranjeros sino a la pudiente clase media. Esta situación es muy diferente a la de Bélgica, actual capital simbólica de Europa y sede de la OTAN. Pero lo importante y lo que cuenta no es la situación de la vivienda per se, sino el hecho de que la inmensa mayoría de la población no es europea.

Menzo: ¿Cree usted que la violencia puede llegar a Bruselas?

GF: Tal y como lo veo es sólo cuestión de tiempo y aunque Bruselas está mejor situada que París, no creo que se libre de esta violencia.

Menzo: En los Estados Unidos y Gran Bretaña existen episodios periódicos de violencia callejera pero estos episodios son normalmente protagonizados por bandas rivales. En Francia, estos episodios de violencia callejera fueron dirigidos directamente contra el estado. Policías y bomberos fueron atacados y tiroteados. ¿Cómo se ha llegado a esto?

GF: En los Estados Unidos existe por ejemplo un incremento de los conflictos entre los negros y las bandas mejicanas. Al contrario que en los Estados Unidos aquí en Francia, las bandas de delincuentes no-franceses no se enfrentaron unas a otros sino contra el Estado francés. La música rap tiene mucho que ver en todo esto. El efecto subversivo del rap no debe de ser olvidado. Incluso iría más lejos.

Estas bandas de inmigrantes están en Francia porque el Estado francés les ha ayudado y esto causa un resentimiento en ellos que es muy característico de la mentalidad magrebí/islámica. Es un sentimiento muy peculiar que no debe de olvidarse. Odiar a aquel que te ayuda porque esa misma ayuda que recibes es humillante porque te convierte en receptor de ella. Cuanto más mimo y cobijo se les da más fácil que reaccionen agresivamente a estas atenciones. Al margen de esto, la simpatía no es fomentada por la debilidad. Con promesas de más dinero y ayudas a los inmigrantes, el gobierno de Villepin ha actuado de una forma poco inteligente.

Menzo: Al margen de más actos violentos y guerra urbana, usted predice un aumento en la escalda de ataques terroristas: micro-, macro-, incluso giga-terrorismo y no excluye el uso de armas nucleares dentro de un ataque terrorista a los Estados Unidos. ¿Realmente cree usted que esto es posible?

GF: Naturalmente que lo creo. El escenario que he descrito no está lejos de su realización. A su tiempo, todas estas cosas serán posibles. Podemos esperar actos terroristas cien veces peores al ataque a al Torres Gemelas, sólo es cuestión de tiempo.

Menzo: Usted ha criticado a los servicios de inteligencia por su falta de imaginación y vigor. Ha criticado su falta de reflexión y conocimiento de las diferentes formas y modelos del pensamiento islamista. Sin embargo, casi cada mes los servicios de inteligencia se las apañan para desmantelar y detener posibles actos terroristas. ¿Realmente existe, tal y como usted lo plantea un peligro tan grave?

GF: Usted tiene que distinguir entre el mantenimiento del orden público y la recolección de información o inteligencia. Las agencias de inteligencia occidentales has hecho una gran labor. Han sido capaces de capturar numerosas células terroristas. Pero hace falta más. Es necesario un amplio grupo bien informado dedicado exclusivamente a esta tarea. También es necesario tener un grupo y los recursos necesarios para cuando salte la alarma. Así fue como el atentado que se había planeado contra la Catedral de Estrasburgo fue desmantelado. También es importante en la capitalización de los errores cometidos por los terroristas. Antes del ataque a las Torres Gemelas, una empleada en una academia privada de pilotos notó que ciertos estudiantes dedicaban todo su tiempo a aprender a volar sin dedicar tiempo alguno a como aterrizar. Meses después y tras el 9-11, alguien se fijó en esto.

Créame. Lo increíble se va a convertir en creíble. Lo que Bagdad experimenta cada día, nosotros lo haremos pronto.

Europa: o naufrágio demográfico

Por Guillaume Faye

A questão do naufrágio demográfico europeu, não obstante ser a mais grave de todas, a par dos fluxos migratórios massivos e incontrolados, nunca tinha sido evocada pelos governos (europeus). Porém, no princípio de Novembro (de 2004), a Alemanha, Espanha, França e Suécia dirigiram à presidência holandesa da União Europeia uma carta pedindo um «pacto europeu para a juventude, com o propósito de manter a demografia». Foi a primeira vez. De facto, há que felicitar tal gestão de urgência, mas também há que perguntar porque é que, sem esperar pelas directivas de Bruxelas, os governos nacionais não tomam nenhuma medida natalista. A resposta é evidente: numa época de apoteose da homossexualidade e da desvalorização dos laços conjugais e familiares, o natalismo está mal visto. Além disso, prefere-se financiar as “políticas sociais” a favor dos imigrantes, mesmo sendo clandestinos, que as famílias autóctones, como por exemplo a A.M.E. (ajuda médica especial) que permite aos recém chegados ilegais serem muito melhor atendidos medicamente que os próprios franceses de origem (*).

Contudo o pânico começa a apoderar-se de certos “responsáveis” políticos, dado que o barco Europeu já mete água por todos os lados. No ano 2050, os vinte e cinco Estados da União Europeia terão menos habitantes que os Estados Unidos da América, quando actualmente os ultrapassam em mais de 150 milhões. Segundo Jacques Marseille, professor de história económica e social na Sorbonne, «os europeus representarão 6,5% da população mundial, contra 12% em 2004 e 22% em 1950. Torna-se assombroso que estas evoluções sejam sistematicamente subestimadas» (semanário Le Point, edição de 18 de Novembro de 2004). Não, não é surpreendente, uma vez que o dogma dominante afirma que a imigração – isto é, a substituição da população, a mudança de povo – resolverá o problema da hemorragia humana europeia, o que é evidentemente falso tanto quantitativamente como qualitativamente. Os governos da União Europeia jamais fizeram alguma coisa para travar esta tendência dramática. As elites dirigentes, certamente suicidas, deixaram de se preocupar por completo com as gerações futuras, assim como pelo futuro do seu “povo”, obcecados como estão pelo “presentismo”.

De acordo com o relatório do gabinete demográfico da O.N.U. de Novembro de 2004, a idade média da população da União Europeia é de 38,1 anos e será de 45,8 anos em 20025, se as coisas continuarem como estão agora. A acima referida “carta dos quatro” fez um pouco de ruído, mas somente um pouco, tal como o testemunharam as conclusões do Conselho Europeu dos dias 4 e 5 de Novembro de 2004 em Bruxelas: «É necessário sublinhar o papel importante que jogam os factores demográficos no desenvolvimento económico e social da Europa». Podia-se ter dito: o papel crucial. Notemos que é unicamente devido a razões económicas e mercantis (tendo em conta o risco evidente de pauperização derivado ao envelhecimento geral) que surgiu uma demasiado tímida inquietude pelo naufrágio demográfico europeu. Poderíamos imaginar um médico que diz ao enfermeiro que apenas retira sangue que seria importante que passasse para sala de radiografias.

Os objectivos de crescimento e de competitividade que fixaram os países da União Europeia estão completamente sabotados por essa vertiginosa decadência. Se até 2050 não mudar absolutamente nada, somente a França verá a sua população aumentar para os 64 milhões de habitantes (devendo-se esse fenómeno à imigração e ao aumento da longevidade, mas que não minorará em nada o envelhecimento geral e a diminuição da população activa). O antes citado Jacques Marseille diz-nos que «a Alemanha terá perdido 12 milhões de habitantes e que dar-se-á um retrocesso populacional até aos números de 1914», a Itália, de igual forma, também perderá cerca de 12 milhões e contará com menos habitantes que em 1939, mas com duas vezes mais de idosos. As perdas de Espanha para o ano em questão são de 8 milhões de habitantes. Isto é também válido para todos os países da União Europeia sem qualquer excepção. Quanto à Turquia, que força a porta da U.E., graças ao “cavalo de Tróia” Chirac-Schröder, não tem preocupações demográficas com que se inquiete: terá aumentado 20 milhões de habitantes durante esse mesmo período de tempo. Precisemos que esse decréscimo numérico e esse envelhecimento estão acompanhados de uma “deseuropeização” da população devido ao fluxo de imigrantes, o qual apresenta faixas etárias muito jovens. Jean-Dominique Giuliani (1), no seu ensaio “Qinze+dix. Le grand élargissement”, demonstra que a população americana não envelhece, ainda que possuindo cada vez menos europeus de origem e mais sul-americanos e asiáticos, o que augura um desequilibro crescente para desgraça da Europa: «O panorama demográfico europeu é, pois, sombrio e nenhum elemento permite afirmar que o mesmo possa mudar a curto prazo».

O caso da Alemanha é o mais dramático, é trágico. O economista e banqueiro Yves-Marie Laulan (2), no seu ensaio “Allemagne, chronique d’une mort annoncée”, recorda que as crianças com menos de 15 anos constituíam 23,2% da sua população em 1950 – apesar dos milhões de mortos na guerra – e que, segundo as estatísticas da O.N.U., não representarão mais que 12,4% em 2050, mas provavelmente com uma maioria de turcos nessa franja de idade. Aqueles que tenham mais de 60 anos passarão de 14,6% para 40% durante o mesmo período. Todos sabem que um país que conta com uma metade de reformados entre a sua população, deixa de ser viável e afunda-se no empobrecimento constante dessa mesma população. 2050 é já amanhã. Estamos em relação a ele tão equidistantes como de 1954.

O senhor Laulan escreve estas frases impressionantes: «A Alemanha chegará claramente ao ponto de um colapso económico e social irreversível. Porquê? Porque em 2050 os alemães em idade activa não serão mais que 35 milhões, número ridiculamente ínfimo em relação aos encargos que terão de suportar. Não olvidemos que são 50 milhões hoje em dia. (…) O mais curioso é que os alemães falam, vivem e agem como se nada se passasse, como se ainda estivessem vivos quando a outra metade já está morta, tais são os desgraçados, que caídos nas areias movediças, persistem em debater-se, enquanto que o barro os absorve, até que sejam completamente engolidos».

Posto isto, por acaso acredita alguém que o Conselho Europeu tenha sido capaz de empreender a menor iniciativa natalista com base na referida “carta”, um tanto preocupada, dos “Quatro”? Não, propôs-se o relatório para uma posterior apreciação, em Março de 2005, durante o período correspondente à presidência luxemburguesa, e convidou-se a Comissão Europeia (com a por demais conhecida verborreia eurocrática) «a formular as proposições necessárias, tendo em conta os novos desafios que se terão de enfrentar». O canceroso adia a sua operação para mais tarde, mas “mais tarde” já estará morto.

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Notas:

Artigo retirado de J’ai Tout Compris! nº 51 e traduzido por J. Martins.

(*) Em Portugal o governo de Durão barroso promulgou uma lei, sem que o Ministério da Saúde tivesse conhecimento, autorizando a legalização imediata dos imigrantes que sofram doenças crónicas e prolongadas, como a sida. Para tal leia-se o jornal “Expresso” de 27 de Março de 2004 (N. do T.).

(1) Jean-Dominique Giuliani, presidente da Fundação Robert Schuman. “Quinze + Dix, le grand élargissement” Col. Robert Schuman. Ed. Albin Michel, Paris, 2003

(2) “Allemagne. Chronique d’une mort annocée”. Ed. François-Güilbert. Paris, 2004

Interview de Guillaume Faye à Menzo magazine

Interview de Guillaume Faye à Menzo, décembre 2005 [Diffusé par le Comité des amis de G. Faye]. Propos recueillis par Dirk Melkebeke.

Le Français Guillaume Faye n’a pas succombé à sa première publication contestée. En tant que sociologue, il y a déjà longtemps qu’il lance ses avertissements contre les conséquences, extrêmes selon lui, de l’immigration. Cela lui a rapporté avec le temps une interdiction professionnelle de facto et également une condamnation du chef de racisme.
Pendant une période, il a gagné sa vie comme acteur porno. Peu après les attentats du 11 septembre, il a publié sous le titre ‘Avant-Guerre’ un livre dans lequel il démontre de manière circonstanciée que la Troisième Guerre mondiale sera une guerre civile ethnique, dont le front s’étendra depuis l’Europe à travers le Moyen-Orient jusqu’en Asie. En Europe, toujours selon lui, la France et la Belgique en seront le foyer central, mais les Etats-Unis n’y échapperont pas non plus. Les caractéristiques de la guerre prochaine seront le guerilla urbaine, les razzias et les micro-, macro- et giga-terrorismes, jusque et y compris des attaques nucléaires dévastatrices. C’est vers 2010 que cette guerre va véritablement éclater. Si cette démonstration de Guillaume Faye n’a soulevé à l’origine qu’une vague de rires, depuis les attentats de Madrid et de Londres et certainement depuis les émeutes en France, il est devenu un homme fort sollicité par les journaux et les stations de TV et de radio, un homme qui peut même compter sur une attention de la part de milieux gouvernementaux.

Menzo : Croyez-vous sincèrement dans ce scénario ?

GF : J’en suis certain. Aussi certain que celui qui roule en sens inverse sur l’autoroute entrera tôt ou tard en collision frontale. Le moment précis est difficile à prédire, mais cela va finalement se produire certainement. D’ici à dix ans au plus, nous allons être confrontés à ce que nous n’avons encore jamais vu. Et en plus du choc ethnique, nous allons également avoir à subir des chocs économiques de même que des catastrophes écologiques. Pour ne rien dire du choc pétrolier qui se dessine. Pour chaques huit unités de consommation supplémentaires de pétrole, on en trouve une nouvelle. Dans les années cinquante, c’était encore l’inverse. Nous poursuivons sur notre lancée comme si nous disposions de planètes de réserve, Mais ce n’est pas le cas. Tous les gouvernements du monde pensent à court terme et rien n’est aussi néfaste. On dit parfois ‘La Terre est malade. Mais c’est en fait l’homme qui est malade.

Menzo : Après les attentats sur les Twin Towers, on est devenu bien sûr conscient de la vulnérabilité de l’économie globalisée, mais quelle est la solution alternative ?

GF : La globalisation n’est pas une notion née de la dernière décennie. Elle a déjà commencé au seizième siècle. Mais cela n’empêche pas qu’elle va tourner à la catastrophe. La solution alternative, c’est ce que j’appelle l’autarcie économique des grands espaces. Dans de tels espaces, l’Europe par exemple, il doit y avoir une libre circulation des biens, des capitaux et des personnes. Si tous les grands espaces tels que l’Europe, l’Asie, l’Afrique, etc pratiquaient ainsi, il y aurait partout un certain bien-être. Il ne faut pas concéder trop de liberté au commerce. Le fait que du textile soit à présent produit de manière massive en Chine a coûté un nombre important d’emplois dans le secteur textile en France. Pourtant, les vêtements ne sont pas devenus moins chers et les travailleurs du textile chinois n’en sont pas devenus beaucoup mieux. C’est essentiellement le commerce qui en a tiré le profit.

Menzo : Quelle importance voyez-vous à l’économie globale dans vos prédiction ?

GF : Au moins autant qu’à l’impossibilité dans laquelle nous nous trouvons d’intégrer de manière correcte de grands groupes de nouveaux venus. Le Général De Gaulle disait : « Pour faire un kir, il faut du vin blanc et du sirop de cassis. Lorsqu’on ajoute trop de cassis, ce n’est plus du kir. » Ce qu’il voulait dire, c’est qu’on ne peut intégrer que des groupes limités. Pour le moment, en Seine-Saint-Denis et dans d’autres lieux d’Île-de-France, mais également à Roubaix et dans beaucoup d’autres villes françaises, des groupes de population non français constituent la majorité. On ne peut pas intégrer des groupes majoritaires. Vu sur un plan économique, sur cent immigrants qui pénètrent en Europe, on ne peut compter que cinq travailleurs et les autres forment sa suite. Par contre, un jeune diplômé français sur deux souhaite immigrer et il n’en sera pas autrement en Belgique. Cette évolution va aboutir à l’effondrement de l’Etat-Providence, ce qui va contribuer à faire éclater le conflit. Les émeutes auxquelles nous sommes confrontés à présent ne sont que le prélude d’une véritable catastrophe qui, selon mon sentiment, devrait éclater vers 2010. La fondation canadienne Wright, à Vancouver, a prévu dans la fourchette 2007-2010 la date à laquelle les conflits ethniques vont prendre la forme d’une guerre civile. On s’est basé pour cela sur diverses statistiques, telles que l’augmentation de la violence et des conflits dans les banlieues, mais également sur la découverte d’arsenaux d’armes. La concentration massive de l’Islam n’est qu’un problème, énorme, qui vient s’y superposer.

Menzo : Pourtant, les émeutes n’avaient pas de teinte religieuse. Les raisons les plus invoquées étaient le retard social et la discrimination.

GF : On va toujours chercher des raisons socio-économiques. Ce n’est pas seulement que ce soit une manière marxiste de réfléchir, c’est une manière inexacte. Les immigrants d’aujourd’hui reçoivent un large soutien. J’oserais même affirmer qu’un immigrant clandestin est aujourd’hui mieux protégé médicalement qu’un autochtone. Les Portugais et les Espagnols qui sont venus en France dans les années trente et quarante n’ont pas été aidés, à aucun point de vue. Ils n’ont pourtant jamais causé d’émeutes. Les immigrés n’ont jamais été autant aidés qu’aujourd’hui. Le Professeur Loland, lauréat à l’époque du Prix français d’économie et source des plus fiables sur ce sujet, estime que les coûts directs et indirects de l’immigration voisinent en France les 36 milliards d’euros par an. Cela constitue 80% du déficit de l’Etat français, ou 13,5% des dépenses annuelles de la sécurité sociale, soit 3,3% du trou de la sécurité sociale. Ce n’est pas Le Pen qui le dit, mais un scientifique réputé. Il estime à 100.000 euros le coût de chaque immigré qui franchit notre frontière. Il est donc absurde de prétendre que les allochtones des banlieues sont laissés à leur sort. C’est le contraire qui est vrai. Clichy-sous-Bois, où les émeutes ont commencé, reçoit à lui seul près de la moitié des fonds qui sont destinés à aider les villes en difficulté. J’ai le ferme sentiment que les instigateurs des émeutes attendaient simplement une occasion, qu’ils ont trouvée dans la mort des deux allochtones qui sont allés se cacher dans une cabine à haute tension.

Menzo : Qu’est-ce qui indiquerait que le crime organisé a peut-être une grande part dans les émeutes ? 80% des émeutiers avaient déjà eu affaire avec la justice.

GF : Ce n’est pas comme cela que je vois les choses. Les émeutes n’ont pas été déclenchées par le ‘mot’ de Sarkozy. Il n’y a eu que 8% des émeutiers qui étaient connus de la justice. Un grand nombre était effectivement connu de la police, mais cela vous est vite arrivé. Il faut voir où on se place. S’il s’agit d’un passé judiciaire, la plupart n’en avait pas et c’est précisément préoccupant. Il s’agit, selon moi, bien plus d’une révolte que de criminels qui veulent tenir la police à l’écart de leur quartier. On devrait donc savoir pourquoi ils se sont révoltés.

Menzo : Une autre indication qu’il s’agirait surtout de criminels, c’est que la Fatwa lancée par l’Union des organisations islamiques de France n’a pas eu d’effet. Cela n’indiquerait-il pas une inspiration non-religieuse ?

GF : On oublie à cet égard souvent que l’Islam est en fait une religion hypocrite par principe. Il est dit dans le Coran qu’on peut mentir à certaines conditions, par exemple lorsqu’on se trouve dans une position de faiblesse, ou lorsque cela peut aider les affaires de l’Islam. Je crois qu’on ne peut pas exclure qu’à l’égard du monde extérieur il affecte de prendre ses distances avec les émeutiers, mais qu’il les encourage au plan interne. C’est d’ailleurs ce que Dominique de Villepin a dit. Il ne s’agit bien sûr pas ici de tous les imams, ou de l’Islam dans son ensemble, mais de ceux qui sont en campagne de conquête, le Dar-al-Harb. Il y a trois stades dans l’Islam : le Dar-Al-Suhl dans les territoires qui ne sont pas encore conquis, le Dahr-Al-Harb qui est le stade de la conquête et le Dahr-Al-Islam qui est le stade où les non-croyants sont soumis. En Egypte, on publie chaque année un dictionnaire islamique. Dans l’édition de cette année, la France, la Belgique et le Royaume-Unis sont désignés comme des territoires au stade du Dar-Al-Harb. C’est la situation de conquête dans laquelle nous nous trouvons. Il ne faut pas négliger le fait que, au cours des émeutes, deux églises ont été détruites par le feu. Dalil Boubakeur (l’imam de la grande Mosquée de Paris) a condamné le fait, mais il n’a pas excommunié les auteurs. C’est la première fois que des bâtiments publics sont incendiés : bureaux de police, écoles, etc. On a pris la chose légèrement, mais elle est lourde de signification. C’est également pour la première fois qu’il y a des morts, notamment quatre. La télévision française n’a pas montré d’images, mais on a pu voir sur BBC World que des blocs à appartement habités ont été incendiés.

Menzo : Quelles causes y voyez-vous ?

GF : Une des causes est incontestablement l’immigration débridée et incontrôlée que nous avons permise. Au Canada, par exemple, on sélectionne les immigrants. Ils doivent soit exercer une profession-clé, soit être fortunés et investir dans l’économie locale. Nous, au contraire, nous ramassons de grands groupes de personnes de zones rurales qui ont des habitudes de vie totalement différentes, qui ne sont en aucune manière préparés à ce qui les attend ici et qui n’ont pas la moindre formation. Comment pourrait-on attendre que cela tourne rond ? Même avec la quantité gigantesque de moyens et d’hommes que l’Etat investit sous la forme d’allocation, de soins médicaux, d’enseignement, de programmes spéciaux et que sais-je encore. Le Japon est à peu près aussi riche que nous, mais il compte extraordinairement peu d’immigrés. Ils ne peuvent pas compter sur la moindre intervention. En France, par contre, le nombre des jeunes d’origine allochtone aura doublé d’ici à dix ans. L’intégration ne fonctionne pas. La classe politique ne veut pas se rendre compte que cela débouche sur une catastrophe. Les politiciens se préoccupent de leur carrière et son en moyenne plutôt âgés. Qu’importe à Chirac ce qui se passera dans dix ans ? Il sera probablement mort. Par ailleurs, ils considèrent la population comme une sorte d’électorat qu’ils pensent pouvoir remplacer. Mais les gens ne sont pas remplaçables. Ils appartiennent à une culture bien définie et à la mentalité qui y est attachée. Un Brésilien n’est pas un Russe. Seuls les politiciens semblent ne pas le savoir. Un autre aspect des émeutes, c’est que, pour la première fois, y a été impliqué un groupe considérable d’Africains sub-sahariens. Ces groupes vont dans l’avenir nous causer encore de grands problèmes.

Menzo : Pourquoi ?

GF : Parce que, à la différence de la population maghrébine, ils sont complètement désocialisés. La population maghrébine à une structure familiale, avec un père et une mère. Dans les pays d’origine sub-saharienne, une telle structure n’existe pas. Les mères peuvent avoir des enfants de pères différents et les enfants sont élevés par l’ensemble du village. Lorsque de telles structures familiales sont exportées vers une ville comme Paris, cela entraîne inévitablement des difficultés. Paris n’est pas un village et ces enfants ne sont dès lors pas élevés du tout. Ils échouent dans la criminalité et sont très fréquemment ramassés par la police, laquelle ne sait à qui les adresser. Ils ne savent pas qui est leur père et personne n’est responsable d’eux. Ils constituent une bombe à retardement sociale, car leur comportement se transmet aux générations suivantes. Ce ne sont pas des choses qui s’arrangent d’elles-mêmes.

Menzo : Vous affirmez que, de 1989 à 1998, la criminalité des mineurs a augmenté de 176% et que, de 1994 à 1998, le nombre des condamnations a triplé pour atteindre le chiffre de 45.000. Vous n’imputez pas cette criminalité croissante au chômage ou au laxisme des parents. Quelle en est d’après vous la cause ?

GF : Il y a deux causes qui font que la criminalité est en forte augmentation. La première est l’hétérogénéité sociale. Tous les pays avec une population hétérogène ont des problèmes de criminalité. Les deux pays qui ont la criminalité la plus basse au monde sont d’ailleurs des pays avec des groupes de population les plus homogènes qui soient : le Japon et le Costa Rica. Aristote disait déjà qu’une société ne peut être démocratique et harmonieuse que si elle est homogène. A défaut, elle devient une tyrannie. La deuxième cause de la criminalité est le laxisme de l’appareil qui doit maintenir l’ordre : la police et la justice. En Tunisie, il y a un chômage énorme, mais la criminalité y est particulièrement faible, parce que la police et la justice interviennent avec fermeté. En Arabie Saoudite, vous pouvez abandonner vos clés de voiture et même votre portefeuille sur le toit de votre voiture, car celui à qui l’idée viendrait de vous voler votre portefeuille et votre voiture risque d’y laisser sa main. Chez nous, au contraire, les allochtones font l’expérience d’un état qui, depuis 1968, rejette toute forme de répression.

Menzo : Vous écrivez également que la criminalité est une source de financement pour la guerre ethnique qui s’annonce. Vous n’allez quand même pas jusqu’à penser qu’il y aurait un véritable plan à cet égard ?

GF : Ce n’est pas seulement un plan, c’est déjà une réalité. C’est ce que disent des officiers de police qui rapportent que le produit de certaines bandes criminelles est utilisé pour financer le combat en Irak. Ce n’est pas l’ensemble du milieu du crime qui y est impliqué, mais cela existe. On laisse aller pour racheter ce qu’on appelle la paix sociale. Selon les estimations, trois tonnes de cannabis parviennent chaque mois dans les banlieues autour de Paris. Une autre branche est le commerce des voitures volées et une troisième, importante, est le trafic dans l’électronique. Mais la prostitution est également une source régulière de revenus, de même que le commerce des armes. Lorsqu’on découvre un arsenal, il ne s’agit pas seulement d’armes de guerre, mais également d’armes de chasse, car l’arme de chasse est idéale pour la guerilla urbaine.

Menzo : Dans votre livre, vous mettez l’Islam sur le même pied que toutes les idéologies qui veulent régner sur le monde : le communisme, les Etats-Unis et même le libéralisme globalitaire souffriraient tous du même mal. Ils veulent tous régner sur le monde au nom du souverain bien. Mais l’histoire n’est-elle pas un enchaînement de systèmes et d’idéologies qui prétendent à la domination sur le monde ?

GF : Pas du tout et regardez d’ailleurs le judaïsme, qui est une religion ethnique et n’a absolument pas l’intention de convertir le monde. Le bouddhisme et le Shintoïsme n’ont pas non plus l’intention de dominer le monde. L’Islam l’a, comme le catholicisme, le communisme, la pensée néo-libérale. Mais l’Islam est le plus agressif de tous. Il n’est pas simplement une religion, mais également une doctrine politique. Et cette doctrine est impérialiste. Il a déjà au cours de l’histoire mené deux offensives pour conquérir l’Europe. Une première fois, il a été arrêté à Poitiers par Charles Martel avec ce qui a marqué le début de la reconquista et, une seconde fois, au XVIIe siècle, sous les murs de Vienne. Le réveil a commencé en Egypte, dans les années vingt du siècle dernier. Je suis persuadé que nombre de leaders islamiques entrevoient pour le moment la chance de tenter la troisième offensive, la plus dangereuse de toutes. Le Président Boumédienne (président de l’Algérie dans les années septante) était clair lorsqu’il menaçait : « Nous vous terrasserons par le ventre de nos femmes. »

Menzo : Les immigrés de la première génération n’entraient absolument pas en conflit avec nous. La troisième génération semble moins intégrée que jamais. Est-ce le conflit palestinien qui sert de catalyseur d’un comportement anti-occidental généralisé ? Le problème ne se situe-t-il pas là et y a-t-il une solution ?

GF : C’est certainement un des moteurs, mais ce n’est pas le seul. Même en dehors du conflit palestinien, on observe la haine de l’Occidental. Elle provient pour partie de la haine qu’a développée la colonisation. Mais la confrontation à l’Occident éveille également la jalousie : les Arabes sont en général fiers, alors qu’ils doivent bien se rendre compte que le monde arabe ne parvient pas, par exemple, à former des ingénieurs. Cela contribue également à générer un état d’esprit dans lequel on hait l’Occident de manière générale. Bien sûr, le conflit palestinien agit comme un catalyseur mais, même s’il devait se trouver résolu demain, on aurait toujours le même problème. Il y a aussi le fait que l’Europe est méprisée parce qu’elle est dévirilisée et faible. On nous goûte du fait de notre permissivité très poussée, mais elle fait de nous des victimes faciles. Les musulmans se trouvent face à une société qui rétrograde moralement. Un philosophe citait récemment une prédiction hindouiste qui remonte à l’Âge du fer et qui a été reprise dans le manuscrit du Khaliyuga : il y est prophétisé qu’un temps vient où ‘les hommes épouseront des hommes et les femmes des femmes, les rois deviendront voleurs et les voleurs des rois et où on tuera les enfants dans le ventre de leur mère’. Et bien, nous n’en sommes pas loin.

Menzo : Dans votre livre, vous mettez sur le même pied la situation en Belgique et en France. Pourtant la Belgique ne connaît pas ou peu les architectures de banlieues inspirées par la modernité. Nos immigrés se retrouvent le plus souvent dans des quartiers urbains du 19e siècle, dont la structure est encore intacte et il n’y a chez nous pratiquement pas de véritables ‘no-go areas’. Où se situe, selon vous, la menace pour la Belgique ?

GF : Vous avez parfaitement raison pour ce qui est de l’urbanisme. Les banlieues françaises sont uniques au monde. Elles ont été construites pour accueillir les français rapatriés d’Algérie. Sur une semaine, la France a évacué après la guerre d’Algérie un million de Français. Il faut savoir que ces villes modernistes ne sont pas désagréables à vivre, lorsqu’on a de l’argent. Il y a également de ces villes nouvelles qui ne sont pas habitées en majorité par des allochtones, mais par des bourgeois bien établis, Paris Deux près de Versailles, par exemple. Différente de tout cela, il y a Bruxelles, qui est un symbole en tant que capitale de l’Europe et siège de l’OTAN, mais qui compte dans le même temps des groupes imposants de populations allochtones. Cela n’est pas sans importance.

Menzo : Les émeutes n’ont quand même pas gagné Bruxelles.

GF : Selon mon sentiment, ce n’est qu’une question de temps. Sous peu, on va assister à des razzias dans le centre des grandes villes. Il est bien possible que, avec Noël, les Champs Elysées soient en flammes. Et si Bruxelles est peut-être un peu mieux placée, je ne parviens pas à reprendre quoi que ce soit à mes prévisions.

Menzo : Aux USA et en Angleterre, il y a régulièrement des émeutes, mais il s’agit plutôt de bandes raciales qui en viennent aux mains (Brixton 1981, Birmingham 2005). En France, les émeutes ont été plus orientées contre la république elle-même. On a tiré sur des policiers et des pompiers ont été attaqués. Comment en est-on venu là ?

GF : Aux Etats-Unis, on va connaître de plus en plus de problèmes entre, par exemple, les Noirs et les Latinos. Mais, en France, les allochtones se retournent contre le pays lui-même. Il y a là également une conséquence des musiques de rap subversives, qui font directement appels aux violences contre la France et qui peuvent s’acheter librement partout. Vous les trouverez à la Fnac du coin et elles sont retransmises à la radio. On aurait tort d’en sous-estimer l’effet. Ces gens sont contre la France parce que la France les aide : c’est quelque chose qui est propre à la mentalité maghrébine et islamique. C’est un sentiment très particulier, mais on doit en tenir compte. On hait celui par lequel on est aidé, car quand on l’aide, on l’humilie dans son esprit. Plus on les cajole et plus la réaction est vive. Par ailleurs, on ne nourrit pas de sentiments d’empathie pour la faiblesse. Se précipiter avec encore plus d’aide et d’argent après les émeutes n’a pas été intelligent de la part du ministre de Villepin.

Menzo : Une définition du terrorisme, c’est qu’il attaque des objectifs civils. C’est précisément ce que les alliés ont fait pendant la deuxième guerre mondiale (Dresde, Hiroshima, etc) et ce que les Etats-Unis font dans leur lutte contre le terrorisme. Avec un peu de malveillance, on en viendrait à pouvoir dire que les actions terroristes islamiques contre les USA et leurs alliés sont un moyen de résistance tout aussi ‘légal’. Et c’est ce qu’on entend.

GF : Les Conventions de Genève permettent parfaitement, par exemple, de condamner Churchill comme criminel de guerre pour avoir fait bombarder des objectifs civils. Mais la question qui se pose est bien entendu de savoir si les attentats terroristes d’aujourd’hui résultent bien de cette sorte de choses -les dommages collatéraux en Irak par exemple. Pour une part peut-être, mais pas pour le tout. Le terrorisme n’est pas quelque chose de nouveau. Mettre le feu et semer le trouble, ébranler l’économie et agiter la population ont de tout temps été une manière de mener la guerre, parallèlement à la confrontation directe sur le champ de bataille. C’est même la manière de faire la guerre que l’Islam préfère. Voyez ce qui se passe en Irak. On évite la confrontation directe, mais on commet d’incessants attentats.

Menzo : Vous prévoyez, à côté des razzias et de la guerilla urbaine, une gradation d’attentats : micro-, macro- et gigaterrorisme jusque, et y compris, la description d’un quatrième attentat sur les Etats-Unis avec des bombes nucléaires dans des avions cargos. Considérez-vous que ce soit réellement possible ?

GF : Naturellement. Le scénario que je décris ne sera pas loin de la réalité de la préparation d’un attentat. Si on y met assez de temps, la chose est parfaitement possible. Nous verrons encore des 11 septembre, avec des suites cent fois pires que celles de 2001. Il pourrait y avoir des attaques chimiques, ce n’est qu’une question de temps.

Menzo : Vous reprochez aux services d’ordre un manque d’imagination et de vigueur. Ils ne réfléchissent pas suffisamment, dites-vous, et ne se transportent pas assez dans le mode de pensée des fondamentalistes. Pourtant, il y a eu et il y a encore presque chaque mois des attentats qui sont déjoués et des coups de filet qui sont réussis. Le péril est-il vraiment aussi grand que vous le prétendez ?

GF : Il faut faire une distinction entre le maintien de l’ordre et les services de renseignement. Les services de renseignement occidentaux font du bon travail. Ils réussissent à débusquer des cellules et des groupes terroristes. Malgré tout, ce n’est pas non plus un jeu d’enfant de préparer un attentat. Il y a nécessairement un tas de gens qui sont impliqués ou qui sont au courant. On doit arriver à amener en place les moyens et les personnes et tout cela a vite fait de générer des bruits. C’est de cette manière que, par exemple, un attentat contre la cathédrale de Strasbourg a été déjoué. Par ailleurs, des fautes sont commises par les terroristes. C’est ainsi que, pour le 11 septembre, une dame qui travaillait dans une école privée de pilotage avait remarqué que quelqu’un s’entraînait sur les simulateurs exclusivement pour le vol, et pas du tout pour décoller ni atterrir. Cette information n’a pas été relevée. Par ailleurs, que presque chaque mois des attentats soient déjoués donne à penser. De même que le nombre sans cesse croissant des candidats. Croyez-moi : l’impensable va devenir pensable. Ce que Bagdad vit tous les jours, nous allons le connaître.