Jeune Resistance entrevista a Guillaume Faye

Entrevista a Guillaume Faye [Jeune Resistance, N°22]

1.) ¿Cree Ud. que la evolución lógica de la inmigración es una guerra étnica de importancia. ¿No piensa que el sistema sera capaz de administrar la situación durante mas tiempo y de mantenerla limitada a una “guerra étnica de baja intensidad”?

Por supuesto que el sistema es capaz. Pero también puede ser incapaz, como fue incapaz de administrar los primeros flujos migratorios o de evitar la implosión del sistema de Educación nacional. Por otra parte, tenemos en frente un Islam abiertamente conquistador (basta con informarse sobre lo que se predica en las mezquitas y lo que publica la prensa interna musulmána en toda Europa), y una masa importante de alógenos que quieren imponerle, por espíritu de venganza. Por otra parte, vivimos actualmente la transcisión de una situación de fuerte criminalidad a la de una guerra étnica inminente, que no tiene ya solamente un carácter delincuencial sino tambien político. Con una tolerancia increíble de parte de las autoridades hacia los actos de violencia exponenciales de los alógenos.

No es necesario que una explosión se produzca para que se llegue a una guerra civil total, del estilo de la guerra de España. Todo es asunto de rebasar el límite máximo de tolerancia por parte de la población, y éste es muy bajo. Por otra parte, por razones estructurales, creo que ocurrira el desencadenamiento de una crisis económica gigante en Europa en algunos años, sinónimo de un empobrecimiento masivo, a causa del cambio demográfico (envejecimiento): cada vez menos activos y cada vez más pensionistas y personas subvencionadas, incluidos inmigrantes. Es que lo se llama la bancarrota del sistema de Bienestar. Son mis largas conversaciones con Maurice Allais, unico Premio Nobel francés de Economía, lo que me condujo a esta hipótesis. Mientras haya dinero, los desórdenes étnicos, incluso los de fuerte intensidad, no causarán reacciones por parte de los autóctonos. Pero con la conjunción de un empobrecimiento importante y de una guerra civil rampante, los dos fenómenos multiplicándose, existen oportunidades de llegar a lo que Carl Schmitt llamaba el Ernsfall (una situacion de excepcion).

Pero, por supuesto, no soy profeta. Estimo que hay un 50% de oportunidades para una guerra civil étnica de aquí al 2010, que al ser desbordadas las instituciones, el sistema sera incapaz de administrar. Atención, que no debemos sobrestimar al sistema, como ocurre frecuentemente en los medios radicales, actitud en la que hace tiempo tambien caí.

A algunos de mis detractores que me imputan un romanticismo de la catástrofe, les respondo dos cosas: 1.) no es bueno tener una visión irénica y pacificista de la historia, en la cual las catástrofes definitivamente serían rechazadas y manejadas por un sistema neoliberal racional y poderoso. 2.) la futurología puede equivocarse, pero también puede no equivocarse. Vease a aquellos que, en 1910 y en 1938, preveían una Guerra Mundial, los que, a partir de los años 70 anunciaban la caída de la URSS, etc.

2.) ¿Esa misma creencia en una conflagración, una guerra étnica futura, no es desmobilizante? ¿No es una nueva versión de aquellos mitos salvadores”de espera” a los que la derecha nacional es aficionada? ¿Después de haber esperado el golpe de Estado del ejército, el despertar de la mayoría silenciosa, etc vamos esperar “la guerra étnica que nos dará la victoria”?

Esa una objeción clásica, pero no valida. Enunciar probabilidades no es nunca desmobilizador. Lo que es desmobilizador, es el discurso liberal de que todo va bien, todo se administrará, dormid en paz, valiente gente. O el hecho de minimizar las consecuencias de la conjunción catastrófica de nuestra sumersión étnica con la invasión por el islam. Al contrario de intelectuales de derechas que hablaban de abstracciones, yo hablo de cosas bien reales y urgentes, de un incremento objetivo de los peligros que se desarrolla bajo nuestros ojos, de manera rapida. El golpe de Estado del ejército o el despertar de la mayoría silenciosa eran especulaciones fantasmagóricas y abstractas. En cambio, la guerra civil étnica es una posibilidad sociológica extremadamente fuerte, que es predicha y temida por muchos observadores franceses y extranjeros que no tienen nada de derecha. Por otra parte, algunos de sus protagonistas no se ocultan. Hablan abiertamente de la conquista política, religiosa, étnica, etc de Europa. Por otra parte, no he dicho nunca que la guerra étnica nos dará la victoria, ni que yo me alegrara de su ocurrencia. Dije simplemente y escribí (lo que me valió entre otras cosas un juicio, prueba que el sistema no está loco y reprime las verdades) que la guerra étnica era una de las posibles oportunidades para solucionar en caliente un problema que sabemos que no se le puede encontrar una solucion racional y pacífica en frío, porque no hay punto de retorno. En la historia, es en las crisis donde las mentalidades y la creatividad afloran. ¡Por supuesto, no se trata de esperar con alegria y pasivamente esa confrontación (posible pero no determinada), como una especie de milagro salvador! Es necesario simplemente prepararse para lo que tenga lugar, y también para lo que no tenga lugar, es decir, en este caso, para una muy larga resistencia y a una posible reconquista. En los dos casos, mi análisis es movilizador y positivo.

3.) ¿Orienta su denuncia de la inmigración solo contra los árabes musulmanes? ¿Eso quiere decir que considera que algunos inmigrantes son preferibles a otros? ¿Prefiere a un Tamil politéista o a un Ruandés católico que a un Argelino musulmán?

Objetivamente, la inmigración afro-magrebina musulmana es la que da mas problemas. Por otra parte es la más numerosa, y de lejos.

Pero es necesario decir que mi posición es etnicista y sociobiologica. Más allá de ponerme a escojer entre inmigrantes buenos y malos, razono, como lo haría un Indio, un Árabe, un Chino o un Zulú: por principio, rechazo la alteracion del substrato etnico de mi pueblo, en tanto que es la base de la civilización. Se puede revertir una désculturización, pero no una alteración de la base antropológica, corroída por el mestizaje y la colonización demografica ajena. Mi posición se decanta a tres puntos: 1) aprecio a todos alógenos pero No en mi casa. ¡Ellos también razonan igual! 2) Toda inmigración masiva es nociva y peligrosa, para cualquier pueblo, ya que significa a largo plazo la sustitución de una población biológica por otra, lo que se produce bajo nuestros ojos, en las cifras. 3) Concretamente, la más peligrosa inmigración-colonización se refiere también a la más numerosa: la de los magrebíes afromusulmanes, más agresivos y conquistadores. La prioridad queda pues clara. Lo que no quiere decir, que me alegre por la llegada de politeistas o cristianos de otros continentes.

4.) ¿Hacer hincapié en los problemas causados por los inmigrantes no es denunciar los efectos sin denunciar las causas? ¿No piensa que el verdadero responsable de la situación son los que hacen venir a los inmigrantes – es decir, la patronal en su conjunto – más que los propios inmigrantes?

Ese es un argumento que frecuentemente oigo. Tengamos en cuenta que razonamos en tiempos de excepción, lo que no era el caso hace veinte años. Estoy muy de acuerdo en que las causas de la inmigración-colonización deben en primer lugar buscarse entre nosotros mismos. ¿Y entonces? Cuando un barco se hunde, hay dos soluciones: solucionar el problema o hacer una investigación para saber quien o que es responsable del problema; cuando una casa se incendia, podemos o llamar a los bomberos o reflexionar doctamente sobre las causas del incendio. Elijamos. Es necesario combatir a la vez las causas y denunciar los efectos. Al mismo tiempo rellenar los hoyos y reflexionar para que no vuelva a ocurrir.

Pues, yo soy perfectamente partidario de reflexionar sobre las causas de esta colonización de poblacion, lo que no dejo de hacer en mis escritos y mis conferencias. ¡Pero es necesario no equivocarse de causas! He indicado que, desde más de quince años, los nuevos colonos ya no son llamados por la patronal, que ya no son tan explotados como antes, sino subvencionados atraídos por los beneficios que inspiran nuestras leyes sociales y la ideología humanitaria. Es necesario terminar con esa tesis sesgada del inmigrante-víctima, el inmigrante-esclavo, el inmigrante-explotado. Razonemos de manera política como lo hacen todos los pueblos de la Tierra que defienden su suelo y su sangre, y no de manera moralista.

Por otra parte, en esta materia, combatir la causa y el efecto es la misma cosa rigurosamente, lo que me esfuerzo en realizar: ya sea volviendo a dar a los Europeos una conciencia étnica, alejandoles de su patología humanitarista y multiculturalista, de su etnomasoquismo, de su xenofilia, denunciando la complicidad de las élites manipuladoras neotroskistas o neoliberales, es obviamente incitarles a la resistencia y a la reconquista. ¡Ahora bien, es eso lo que no dejo de hacer! Denuncio las verdaderas causas y no las falsas causas y no me dejo impresionar, al contrario de muchos en la derecha, por el mito del inmigrante pobre y explotado. Decididamente, siempre he preferido la frialdad de Maquiavelo a los sollozos de los discípulos de Bernanos… [Escritor moralista cristiano frances de los años 30s, N. del.T]

5.) ¿En sus libros mas recientes denuncia con fuerza la homosexualidad masculina y femenina como componentes de la decadencia del pueblo europeo. Ahora bien, en su libro Sexé et ideologíe publicado por Ed. Le Laberinthe en 1983 Ud. tenia una posición mucho “más abierta” en la que manifestaba, por ejemplo, que prefería a “los gays, las putas y los travestidos” que a los “beatos”. ¿Es que su opinion cambió sobre este punto o fue la evolución del movimiento gay lo que modificó su opinión?

Solo los imbéciles son los que no cambian nunca de opinion, decía Paul Valéry, añadiendo: que solo son esponjas que adhieren ideas. Ahora bien, como no soy necesariamente un imbécil ni una esponja, cambié de opinion sobre ese tema (como sobre el islam, del cual era un simpatizante a principios de los años 80, y del cual ya no soy, respecto a los hechos y a mi conocimiento del tema).

Yo no tengo nada contra los homosexuales, asi como no tengo nada contra los vegetarianos, los coleccionistas de botellas de cerveza o los admiradores de los Ovnis. ¡Simplemente constato que, de normales y legítimas peticiones de tolerancia privada, los homos, por una clase de frustración en tanto que ya no son reprimidos, llegan ahora a la exigir una especie de superioridad moral, derechos públicos a la diferencia y, al final, numerosos privilegios! Es la homofilia obligatoria, sinónimo para mi de la desvirilizacion de una sociedad. El Orgullo Gay es un espectáculo que indica, la existencia no de una sociedad joven y dinámica, sino de una sociedad envejecida y fantasmagorica.

Hay una conjunción objetiva entre la homofilia, el antinatalismo, el etnomasoquismo y el feminismo de los cupos. Lo digo en tanto que estoy muy lejos ser un puritano, ya que hace tiempo trabaje en lo que se llama el genero X.
La homosexualidad es una desviacion, que ridiculiza la ley natural. A este respecto, solo puede tolerarse en la esfera privada, pero no puede serlo en la esfera pública, ni adquirir un estatuto social y/o politico.

6.) ¿La lectura de su libro no debería conducir lógicamente a un gran cambio en las posiciones ideologicas en el movimiento nacionalista inspirado por la ND: Por ejemplo, el abandono del apoyo a la política exterior de tipo gaullista y el regreso a una solidaridad occidental “entre pueblos europeos”?

No tengo totalmente la culpa de eso, pero son necesarias algunas precisiones. En primer lugar, la Nueva Derecha (es decir, el GRECE, esencialmente tres o cuatro intelectuales principales, una revista trimestral y dos publicaciones anuales de escasa tirada) ya no es sino la sombra de lo que era cuando la he dejado en 1986: reduccion de la audiencia y la difusión, hemorragia de cuadros, etc. La única influencia política de la ND fue volver antiamericano al Front National. El movimiento nacionalista no puede inspirarse más en la ND, en la medida en que esta última no deja de despreciarle y criticarle con virulencia (véase a este respecto el último libro de A. de Benoist), y que ultimamente ha desarrollado unas tesis que son objetivamente las de la izquierda hegemonica. Lo que por otra parte en lugar de aumentar su publico lo ha reducido. Ha tomado completamente las posiciones de Le Monde Diplomatique [Importante mensual frances de izquierdas y faro intelectual del movimiento antiglobalizacion, N. del. T], al que admira abiertamente pero que no le vuelve obviamente la cortesía. La ND cometió el error estratégico inevitable de querer volverse presentable a los ojos de los intelectuales del sistema, por medio de una escalada intelectualista. Resultado: ha perdido a sus amigos, no ha dejado de ser diabolizada erroneamente por los mismos de siempre, puesto que sus posiciones no son ya disidentes y su discurso pertenece al de la disidencia intelectual politica tolerada por la ideología hegemónica. Se convirtió en una falsa oposición, una disidencia simulada.

Las tesis actuales de la ND (y que yo compartí antes cuando era uno de sus ideólogos oficiales, pero que he abandonado) son invariables sobre la base de hace 25 años y no corresponden a la realidad actual, ni al paisaje ideológico. Esta ND anticuada analiza mal el mundo presente y futuro, paralizada por las rejillas intelectuales de la modernidad de los años 60, que le fascinan aún. ¡Consiste en mantener todavia bajo distintas formas el imperativo etnopluralista y la creencia (1967) de Mac Luhan en una aldea mundial planetaria, interconectada, en el futuro, con multiculturalismos, localismos, y otras antiguas lunas, mientras que, como yo mostré en el Archéofuturisme el futuro será (y ya es) el regreso de los pueblos, las naciones, de los bloques étnicos, de una geopolitica de fuerza! Dicho esto, elabore una crítica objetiva y no polémica de la ND histórica, que hizo un hermoso trabajo pero que sería necesario sustituirle por una segunda ND (sin el nombre, obviamente).

La ND, sin embargo tiene su mérito en tanto que nunca ha dejado de ser gaullista, y se pronuncia, como yo (es nuestro único punto de convergencia serio) por una Europa completamente independiente de los Estados Unidos y por nuestra retirada de la OTAN, el instrumento de su imperialismo y su hegemonía. Sobre Kosovo, por ejemplo, estábamos de pleno acuerdo. En cambio, estoy en profundo desacuerdo con las opiniones de la ND sobre el islam, la inmigración, la forma de la Europa futura, la economía, la ética, la geopolitica, etc y mi objetivo es que el conjunto del movimiento nacionalista (y mas alla) comparta mis nuevas posiciones, lo que está por otra parte produciéndose. Es decir, esencialmente:

1) Contra el principio de una Europa etnopluralista y multiculturalista, que incluiria al Islam, por una Europa etnocentrada, asociada con Rusia (Eurosiberia) y basada en una política de potencia.
2) Abandono radical del tercermundismo, verdadera miopía etnomasoquista, capricho de periodistas mal informados y acomplejados por la ética hipócrita de izquierdas.
3) Oposición a los objetivos de la hegemonía norteamericana, pero sin olvidar que el objetivo a largo plazo es una solidaridad, no occidental (esta palabra ya no quiere decir nada y pertenece al arsenal conceptual de la vieja derecha), que agruparia a todos los pueblos de origen europeo dispersos en el mundo, entre los que se incluye a parte de la poblacion de los EE.UU, Australia, Argentina y de otros lugares, pueblos que se enfrentan global y socarronamente a la misma gran amenaza.

Añadiría obviamente la importancia del imperativo ecológico. A condición de formularlo bien, de una manera que no sea romántica y pasional. Más generalmente, intenté resumir, en un libro que debe aparecer en marzo de 2001, Pourquoi nous combattons, manifiesto de la resistencia europea los puntos esenciales de esta visión ideológica, filosófica y política del mundo que sustituye a la de la antigua ND, como el segundo piso del cohete con relación al primero. Pero el primer piso tuvo su importancia; fue esencial, es necesario rendirle homenaje; no rechazo nada, ya superado en tanto que es importante siempre ir adelante, subir hacia arriba. ¿No se inscribe esto en la tradición prometeica de los Europeos? Gracias a la ND, fue necesaria en su epoca. Como cantaba Sheila: todo ha terminado. Ahora, como lo dijera mi preferido poeta, Paul Valéry: el viento se levanta, es necesario intentar vivir. ¡Y de superarle!

7.) Otro cambio de posición, luego de la reanudación de la intifada es que una parte notable del movimiento nacionalista se encuentra más en simpatía con la entidad sionista que con el movimiento de liberación nacional palestino. ¿Cuál es su opinion sobre este punto?

Definí mi posición durante un coloquio en Bruselas y en dos otros, en Madrid y Roma, donde se me planteó esta pregunta. Mi respuesta es clara: no tenemos que tomar partido ni por los Hebreos ni por los Palestinos. No debemos dejarnos instrumentalizar por un conflicto interno entre pueblos del desierto. Las peleas entre Beduinos no nos interesan. El romanticismo pro-árabe como el apoyo américano-occidentalista a Israel son causas que nos desvían de los problemas propiamente europeos. A largo plazo, el búnker israelí, por simples causas demográficas, no tiene futuro, pese al apoyo americano. Sobre este tema les remito a un artículo que publicare en una próxima entrega de la revista Terre et Peuple, de Pierre Vial.

Es necesario por supuesto tener perfectamente conciencia de que los Palestinos (como los Tibetanos, de los que nadie habla) son víctimas de una agresión injustificada. ¿Pero, ellos, nos apoyarian si estuviesemos pasando por una situación similar? Cada pueblo razona egoisticamente y nunca de manera moralista, sino de forma política y cínica. A partir del momento en que el Islam se propone abiertamente invadir Europa, no veo porqué debemos defender a sus mártires en Oriente Próximo. En cuanto al sionismo, el destino del pueblo judío, me es tan indiferente como el de los Inuits, de Patagones o el de… Palestinos. Los propios Hebreos son bastante mayores para defenderse, con la ayuda (que no les durará eternamente) de sus guardias norteamericanos. No tenemos que tomar partido ni a favor del sionismo ni a favor del arabismo. No debemos entrar en los problemas de familia. Soy partidario del égoismo etnopolítico: cada uno que se ocupe sus propios problemas.

Lo que me diferencia de mi querido amigo Jean-Edern Hallier [Editor de L’Idiot International y amigo de la ND, N. del. T] y lo que causó entre nosotros debates muy apasionados, es que él era partidario de la causa de los pueblos, de todos los pueblos, mientras que yo era más bien partidario de la causa de mi pueblo. ¿En ese sentido, creo que tanto un Israelí como un Palestino estarán de acuerdo conmigo, no?

8.) Con respecto a su juicio los militantes de Unité Radical habían presentado por escrito propuestas a vuestro editor para llevar a cabo una campaña nacional a vuestro favor. Ni siquiera tuvieron una respuesta. ¿Se debe concluir que los radicales no tienen lugar en sus Comités de apoyo?

En absoluto. Simplemente, el juicio no se termina, puesto que todavia hay mas. Una campaña no se puede producir antes del primer juicio. Es un problema militar: la contraofensiva deberá hacerse más tarde, en el momento del juicio definitivo, cuya fecha todavia no se fija. Una campaña en mi favor deberá coordinarse con mucha destreza. Hago la guerra, arriesgo muy mucho, ellos lo saben bien; no soy uno de esos intelectuales burgueses que hacen viajes a Venecia y tienen cenas finas, los pies en sus pantuflas, pijos que se imaginan aristócratas rebeldes y que huyen de los riesgos. Esta es la razón por la que los radicales tienen perfectamente su lugar en mi futuro Comité de apoyo. Será necesario simplemente, llegado el tiempo, organizar una coordinación, sin iniciativas descontroladas y con mi aprobación, siguiendo un plan de batalla particular.

9.) Se encuentran en sus libros muchas tesis defendidas en otro tiempo por Francis Parker Yockey y Jean Thiriart. ¿Es una casualidad o Ud. es un deudor ideológico de ellos?

Leí Imperium de Yockey. Conozco bien las tesis de Thiriart. Se trata de convergencia y no inspiración. Solo tengo un verdadero deudor ideológico, de guía intelectual, Nietzsche (y quizá también Giorgio Locchi). ¿Thiriart y Yockey? Comparto su visión de las cosas 100%. Es la de la Eurosibéria etnocentrada (primer círculo) y la organización mundial de las élites europeas conscientes en todo el mundo (segundo círculo). Pero vuestra observación es pertinente: con Yockey y Thirart, me siento en el mismo mundo, el de la aplicación del precepto de la voluntad de poder europea y en consecuencia, de resistencia.

10. ) Para terminar, ¿puede hablarnos de sus proximos proyectos?

Concretamente:
1) Seguir la progresión de las suscripciones de mi boletin mensual de desintoxicación ideológica J’ai Tout Compris ! que, al cabo de siete meses, ya es un gran éxito. Y, si es posible, transformarlo en gran revista mensual ampliamente difundida.
2) Después la publicacion de Pourquoi nous combattons, manifeste de la résistance européenne, que sale en marzo de 2001 por AEncre y que será un diccionario ideológico de 177 conceptos clave de nuestra corriente politica, tengo en vista la publicacion de otros dos libros, que saldran un poco más tarde, destinados al público en general.
Y luego, mi participacion también en un proyecto de Web-TV y de radio en Internet.
3) Seguir mis giras de conferencias y coloquios en Francia y Europa y profundizar en mi colaboración con todas las buenas voluntades, sin ninguna exclusion.

Convendría inspirar una red de resistencia europea donde se agrupen todas las fuerzas en torno a ideas claras e interelacionadas; una red creativa y solidaria, sin peleas de capillas, sin guerras de centuriones, sin nombre oficial, y que federe de manera flexible y orgánica a todos los resistentes. Basta ya de sectarismo. Hay lugar para todos, excepto obviamente a los que se acercaron a la doctrina ideológica del sistema. Y, evitando obviamente a la provocación extremista y torpe (la policía ideológica solo espera eso) que es lo contrario del pensamiento radical.

Las estrategias políticas, métapoliticas, asociativas, individuales, de información son todas bienvenidas si se coordinan de manera proteiforme. Exactamente como lo hacen nuestros adversarios. Se trata, en lo que se refiere, de incitar a la creación de una red europea de acción ¿Es pedir demasiado? Pero no seré el organizador, simplemente el inspirador, el instigador.
Mi proyecto no es intelectual o filosófico, no es charlar eternamente sobre la verdad, sino proporcionar municiones ideológicas y políticas concretas a los que resisten y que luchan por nuestro pueblo, que tengan culpa o razón. Admiro este proverbio inglés que dice: wrong or true, my people.

Gracias por vuestro apoyo. Vuestro valiente combate tambien es el mío.