Dioses y titanes: Entrevista con Guillaume Faye sobre el paganismo

Christopher Gérard, director de la publicación sobre paganismo Antaios entrevista a Guillaume Faye.

Antaios: – ¿Como se definiría Ud., Sr. Faye?

Guillaume Faye: – Yo no me permito ninguna etiqueta. En cualquier evento soy multidimensional, no tengo ninguna especialización, soy “politeísta” en mi propia vida. Aunque tengo diplomas en ciencias políticas — licenciatura en historia y geografía, doctorado en ciencias políticas — nunca he percibido esos diplomas ni los he usado con el objetivo de ascender en la sociedad burguesa o entre la intelligentsia oficial. Fui vendedor de coches, hice numerosos guiones para la radio y la televisión, he escrito libros y artículos sobre numerosos tópicos, desde los muy serios hasta los mas frívolos.. Trabaje en el mundo de la publicidad, en la gran prensa y ahora escribo libros, doy conferencias a largo y ancho de Europa y recientemente empece a publicar el boletín “J’ai tout compris!!” (todo lo que entiendo), cuyo éxito me congratula.

Varias generaciones de mis ancestros vivieron en las regiones galas de Charente y Limousin, donde las tradiciones celtas y romanas se combinaron exitosamente. Ellos me educaron en el espíritu del nacionalismo francés y del bonapartismo, pero el resultado fue paradójico: me convertí en un patriota europeo. El medio, donde crecí, es el medio de la burguesía parisina importante. Lo conocí muy bien pero nunca compartí sus ideales conformistas y materialistas ni tampoco lo envidie porque el estilo de vida que me proponía, nunca me intereso.

A: – ¿Como ha sido su formación intelectual?

G.F.: – No me gusta la palabra “intelecttual”. Déjame hacer una observación al respecto. Yo siempre he considerado que los intelectuales tienen la misma relación con el intelecto que el onanismo tiene con el amor. “Intelectuales” son aquellas personas de tipo narcisista, herederos de los teólogos bizantinos, que buscan refugio en el plano de las ideas limpias (pero también en un 95% falsas), y que gastan su vida en vano y fuerzan a otros a hacer lo mismo. No olvidemos que esa palabra, que apareció en la década de los 90 del siglo XIX, inicialmente tenia un sentido despectivo y designaba a la clase de los profesores, panfletistas y periodistas, para quienes los dogmas ideológicos estaban por encima de la realidad. No hay nada menos pagano que los “intelectuales”, porque personifican la ruptura mortal entre el intelecto y el alma viviente.

Nietzsche fue el primero en despertarme espiritualmente, con libros como “la Gaia ciencia” y “El Anticristo.” Los leí gracias a mi profesor de filosofía, cuando estudiaba con los Jesuitas en París. Esta corporación religiosa me dio solo una enseñanza cristiana formal, ya que estaba mas interesada en el humanismo grecolatino de la antigüedad. Así, aunque parezca paradójico, las dos fuentes de mi paganismo, Nietzsche y la cultura grecolatina, llegaron a mi gracias a los Jesuitas.

Yo aprendí de forma autónoma durante mucho tiempo y obtuve una formación muy electica, que incluye el conocimiento de lenguajes antiguos, ciencias políticas, historia, geografía, filosofía y economía. Esto me permitió evitar la especialización y permanecer un “conocedor de todo”. También me influencio el método marxista de pensamiento, aunque no las ideas ni la utopía marxista. Mi cosmovisión fue formada por diferentes influencias, solo en pequeño grado francesa. Descartes, Montesquieu, Bergson y otros nunca me han influenciado como, por ejemplo, Charles Maurras. Los filósofos alemanes y anglosajones me han interesado mas: Nietzsche, Hegel, Heidegger, Simmel, Tönnies, Schmitt, Spencer, C. Lasch, etc. Sin embargo, nunca he confiado en los científicos, ni en los autores de un solo libro, ni en los compiladores. No pertenezco a ninguna secta teórica o ideológica y siempre he intentado pensar independientemente.

Pero, en el fondo, influyeron en mi no tanto en el sentido literal, sino en mi vida. No tengo “maitres a penser” ni soy aficionado a las citas, ni mucho menos soy “un intelectual de los cromos”, esa manía típica de las personas autodidactas. No colecciono los libros como otros hacen con los soldados de plomo o las estampillas del correo. Prefiero reflexionar independientemente, crear nuevos conceptos, en la base de la realidad cotidiana y en mi intuición, excitada por la lectura (muy personal e iconoclasta) de un autor u otro, por cualquier conversación, observación, o comunicación en la prensa. Pienso intuitivamente, por iluminación, pero no pertenezco a ninguna “escuela ideológica” o corriente. En mi biblioteca solo hay 100 libros, los mas importantes, porque los otros los regale o vendí.

Han tenido una influencia importante en mi los etologos, economistas, sociólogos y filósofos alemanes, la Escuela de Francfort, Habermas y autores diversos como Koestler, Heidegger, Spencer, Audrey. A diferencia de los americanos francófilos, siempre he considerado insuficiente a la escuela estructuralista francesa (Lacan, Foucault y otros). Entre los franceses que admiro están autores como Julien Freund, Mafessoli, Henry Lefebvre, Deleuze y Guy Debort. En un tiempo participe en el movimiento situacionalista, que me intereso por la fuerza de su critica de la sociedad occidental. Luego, ingrese en los años 70 en el grupo GRECE y en el movimiento de la “Nueva Derecha”, al que di importantes contribuciones. Pero me aleje de ese movimiento en 1986, porque sentí que las ideas, que yo desarrolle dentro de su marco, dejaron de coincidir con las tendencias de sus lideres. Pero allí conocí a personas como el filosofo Giorgio Locchi, el historiador Pierre Vial, Pierre Krebs, el politologo Robert Steuckers y otros, que me ofrecieron nuevos caminos cuando abandone esa familia ideológica.

A: – ¿Como ha sido su camino espiritual?

G.F.: – En mi paganismo no hay nada espirituaalista o místico, es carnal, viviente, diría que incluso es poético y totalmente personal. Mi camino no es “espiritual”, es puramente emocional. La riqueza del paganismo, que no posee ninguna otra “religión”, es que permite una variedad de posibilidades en la actitud frente a lo sagrado: hay un paganismo del bosque, un paganismo de las ranas y un paganismo de las deidades del fuego solar, un paganismo de la primavera y las ninfas, y un paganismo de las batallas, también hay un paganismo de las hadas y un paganismo de los reactores, hay un paganismo de los grandes dioses patrones y un paganismo de los espíritus del hogar domestico. El genio del paganismo es que nos acerca a un espacio orgánico donde todas las pasiones humanas se subliman. El paganismo es el reflejo del cosmos viviente.

Nunca me atrajeron los textos esotéricos ni los impulsos o razonamientos místicos sobre el simbolismo. Para mi el paganismo, es en primer lugar, poesía, estética, entusiasmo e intuición, mas no teoría, ni secta o instrumento alguno.

Me siento mas cercano al paganismo griego y romano. Esto es producto de los diez años en los que aprendí griego y latín para leer los textos de Ovidio o Xenophon y entenderlos. Por supuesto, también me agrada la actitud de los paganos célticos, germánicos, escandinavos e hindúes. Es una lastima que yo conozca tan poco del Hinduismo, el paganismo contemporáneo mas importante, pero espero superar ese obstáculo.

Recuerdo el juramento de Delfos, enunciado en este lugar sagrado, a comienzos de los años 80, en la mañana, en el aeropago de los jóvenes europeos. Fue creado por iniciativa de Pierre Vial y nuestro amigo fallecido Jason Hadgidinas. Habían europeos de todos los países presentes. He permanecido fiel a este juramento durante toda mi vida. Fue una fuerte experiencia religiosa. Acciones concretas en el mundo en el nombre de los valores paganos es el objetivo principal de este juramento.

La “espiritualidad” incorpórea siempre me pareció extremadamente vacía quizás porque nunca la entendí. De Evola solo yo tomo sus teorías políticas y sociológicas, porque el “evolianismo” siempre lo he considerado inaceptable, y los textos de Güenon (quien se convirtió al Islam) son completamente absurdos. Mi paganismo, apolineo y dionisiaco — en su esencia, no esta basado en meditaciones, es intuitivo, acepta el movimiento, la acción, la belleza de la fuerza (mas no de la oración). Para mi es la misma esencia de la fuerza vital, de la voluntad de vivir. La historia proporciona la memoria sobre los actos, y no es la contemplación abstracta ni teorías inútiles condenadas a muerte. Solo la acción es efectiva y es el único motor tanto del pensamiento como de las tendencias estéticas del alma.

La principal amenaza que pesa sobre el paganismo, es el intelectualismo, el dominio de la idea abstracta y árida desligada de la vida y de sus necesidades. El paganismo no es una tesis científica ni un conocimiento frío, sino una actitud frente la acción en esta vida, una praxis. Lo que es importante no son las palabras ni la idea, sino esas acciones concretas, que nos llevan a esas ideas y palabras. La idea, en si misma, no es interesante, sino el hecho de que haga posible cambiar la situación y personificar cierto proyecto de vida. Este es el enfoque de la epistemología pagana frente a la judeocristiana, para la cual la idea es valorable por si misma, y lo material y real es relegado a un segundo lugar. Siempre me impresiono el hecho de que en el paganismo grecolatino, germánico y céltico nunca hubo nada contemplativo, sino que fue en su mas alto nivel activo y marcial.

Muchos judeocristianos piensan en forma bíblica que la voluntad de poder es un pecado contra Dios y que, según el estudio de los padres de la iglesia, solo hay un solo poder aceptable “el reino desmaterializado que gobierna dentro de cada uno.” Esta visión es característica de los dualistas ontológicos: por un lado lo “espiritual”, reverado frente al “absurdo” de una autoridad terrenal. Pero, a diferencia, yo considero que el materialismo y el sentido de lo que el revela esta íntimamente conectado en el paganismo, si, por supuesto, le damos un significado distinto al “materialismo” del usual.

Otra cosa bastante extraña que me hizo “pagano” en la tierna infancia, cuando aún no entendía, era esa gran admiración que sentía por la naturaleza salvaje: por el bosque, el mar y las montañas. Historia curiosa: en la adolescencia amaba recorrer a pie uno de los mas bellos escenarios naturales de Europa, el bosque de La Coubre en mi tierra natal, Charente, y ver la masa de arboles de pino y robles, torcidos por el viento. Mientras mas me acercaba a la costa del océano Atlántico, mas apreciaba claramente la fuerza de Helios. Entonces alcanzaba las dunas, donde finalizaba la fila de arboles de pino, sintiendo las ráfagas del viento, lo que me abría a la sublimidad de Poseidon: lo salvaje, que amenaza indiferente al lloriqueo humano. Enormes olas se agitaban contra la costa, Yo formaba vórtices, y tableros frente a la inscripción de pie en la tira interminable de arena blanca: “se prohibe bañarse.” Siempre me capturo este lado salvaje y peligroso de la naturaleza, amenazador, representante de la fuerza de los dioses.

Pero esta paz pagana también la siento frente a las ciudades colosales y la arquitectura monumental, que armónicamente combinan el poder y la belleza: Versalles, Estrasburgo y las catedrales góticas, la escuela alemana de arquitectura, la escuela de Chicago, el neoclasicismo de los años 30, la belleza de los submarinos nucleares y la aviación militar y así sucesivamente, esa celebración del poder y el orden, que emana de la naturaleza y del hombre, determinó mi paganismo personal. La razón de mis acciones nunca fueron el racionalismo abstracto ni el estasis místico, sino siempre la sensación directa. Un amigo cristiano me acuso de “soñador pagano.” Estaba en lo cierto, pero desconociendo que el sueño personal es el medio por el cual los dioses envían sus mensajes. Los dioses hace tiempo que inventaron el Internet.

A: – Así, siendo pagano, sensible a las señales, un sismógrafo viviente. ¿Que significa el paganismo para Ud. hoy?

G.F.: – Mi paganismo es positivo, no es una rreacción a algo. No es anticristiano, es a-cristiano y pos-cristiano. No lo practico con un calculo detrás. El paganismo precedió al cristianismo y permanece en los corazones de los europeos. Estoy sólidamente convencido del hecho de que el paganismo es eterno. Como escribiste en tu libro “Orientaciones paganas” (autor: Christopher Gérard), el paganismo esta organizado en tres ejes: la conexión entre las generaciones y la conexión con su tierra, la naturaleza y sus ciclos eternos y una “búsqueda”, que puede consistir tanto de búsquedas en la esfera de lo invisible (Piteas, Alexander, la escuela pitagórica, etc) y aventuras sin un plan determinado. Es en ese sentido que el paganismo es la mas antigua y la religión mas natural del mundo. Esta profundamente integrada en el alma europea. A diferencia del monoteísmo, es posible decir que es la mas autentica de las religiones, porque “liga” al pueblo con el mundo real y concreto, en contraste con el Cristianismo o el Islam, las religiones normativas, que consisten de mandamientos universales obligatorios que deben seguir los individuos atomizados para “comprar” la salvación de parte del Dios omnipotente.

Otras características remarcables del paganismo son la unidad de lo sagrado y lo profano, el concepto cíclico o esférico del tiempo (frente a la escatología de la salvación o el progreso, donde el tiempo tiene un propósito que es la salvación fuera de un mundo que es considerado degradado), el rechazo a considerar a la naturaleza como propiedad privada del hombre, que puede explotarla y destruirla de forma arbitraria; la alternación de la sensualidad y la estética, una apología constante de la fuerza vital (“si a la vida” de Nietzsche); la idea según la cual el mundo no es creado, sino que es un cambio constante, sin principio ni final; el sentido trágico de la vida y el rechazo de todo nihilismo; el culto a los ancestros, la sucesión de las generaciones, la fidelidad a los amigos, a los familiares y a las tradiciones (lo que no implica un tradicionalismo de museo), el arraigo en una patria, y el rechazo de cualquier revelación universal y por ende de cualquier universalismo, fanatismo, fatalismo, dogmatismo y proselitismo forzado. Y agregare que el paganismo reconcilia constantemente a los opuestos en una unidad armoniosa, alejada de cualquier uniformidad.

También yo sostengo que la ética pagana, por ejemplo, aquella de Aurelio, impone demandas mas altas que la cristiana. El paganismo que yo suscribo, el grecolatino, requiere del hombre autodisciplina, respeto por las normas publicas y el orden vital, normas que no son impuestas por un dios omnipotente ni que deben ser seguidas para recibir recompensas de este, sino que nacen desde dentro y son aceptadas psicológicamente como “responsabilidades” necesarias.

Los dioses de los panteones paganos no son moralmente superiores al resto de las personas. Ellos simplemente son seres inmortales. Son “supra-hombres”, que han ido mas allá del hombre común. En el paganismo los hombres no se arrodillan frente a la deidad como ocurre en el monoteísmo bíblico. En la “Iliada” los dioses luchan en uno u otro bando y comparten las mismas deficiencias humanas, especialmente las pasiones del pueblo.

He sido influido por dos versiones opuestas pero complementarias del paganismo: el paganismo de la naturaleza y el paganismo de la fuerza. Mi paganismo como correctamente remarco mi amigo Michel Maffesolli, luego de leer mi libro “Arqueofuturismo”, es prometeíco, es decir que rompe con los limites de lo permitido. Alain de Benoist llamo mi visión “titánica”, usando las categorías filosóficas de Ernst Jünger. Yo no disputo este análisis a pesar del hecho de que Alain de Benoist, quien se ha declarado pagano, ha permanecido parcialmente judeocristiano (en la versión agnóstica contemporánea): en su ideología, actitud e intereses.

Europa nunca ha dejado de estar bajo la influencia del subconsciente pagano, como evidencia la mayoría de la poesía y el arte europeo. Las obras poéticas puramente cristianas no impresionan, pero el arte católico esta marcado por la huella del paganismo. ¿Como se explicaría esa constante representación de la fuerza de Dios en las obras artísticas, pese a los mandamientos iconoclastas del monoteísmo bíblico? Siempre me irrito en el Cristianismo actual, especialmente luego del Concilio Vaticano II (que ya no tiene nada en común con el cristianismo de la época de las cruzadas) su preferencia por la debilidad, el victimismo, por los conquistados, que el orgullo haya sido declarado pecado, que la sensualidad, incluso aquella moderada, fuera también condenada. La lectura de Nietzsche, pero sobretodo, la observación de los sacerdotes contemporáneos y sus fieles, me convencieron de la naturaleza poco saludable e innatural de la moral cristiana, la moral del enfermo, la racionalización de la desesperación. Esa idea del sufrimiento no tiene nada en común con la idea pagana de la muerte heroica, es mas afín con el odio de la vida. Por consiguiente, para mi es inaceptable la idea del pecado original, que también nos hace responsables de los sufrimientos de Cristo. Mas que otra religión, el paganismo garantiza simultáneamente tanto el pluralismo y el orden, el pluralismo de creencias y actitudes. Esta basado en la lógica del “a cada cual”, mas no en la quimera del ecumenismo caótico. Su modelo social esta ligado a los conceptos de validez, orden y libertad, lo que al mismo tiempo le hace basarse en la disciplina. Procede del principio de que la humanidad es diversa y que su destino no esta escrito, que la historia es impredecible y esta en una formación sin fin. Asume la existencia de una humanidad plural, que consiste de pueblos diferentes, frente al uniformismo de los monoteísmos, y su política es la afirmación de la pluralidad de las polis, sacralizada por las deidades, que también son guardianes de su respectiva polis. La visión orgánica pagana del cosmos considera que los pueblos son comunidades de destino. Como observamos en el ejemplo del paganismo griego, el concepto de la polis, solidificado en el patriotismo y la consciencia de su particularidad (que es un reflejo de la variedad de los dioses y la naturaleza), es fundamental en el paganismo, donde los dioses patrones de cada estado tienen un aspecto claramente político.

Además del paganismo apolineo-dionisiaco, tengo una tendencia hacia lo que es posible llamar “titanismo” (con momentos fausticos y prometeicos), basado en la estética y la ética de la fuerza, en la idealización del suprahombre (así el Arqueofuturismo rechaza cualquier relación con el mundo del “presente”), porque en el mito contra Heracles y en la Iliada — expresiones explícitas de este titanismo — los héroes son elevados al nivel de los dioses. Recordemos que Aquiles y Agamenon, personajes de la mitología y tragedia griegas, superhombres, intentaron al alcanzar una naturaleza divina.

Para mi — se que esto asombrara a algunos paganos — el paganismo esta ligado no solo a la estética de la “naturaleza terrible”, con la visión de las deidades como esencias con una cierta pizca de crueldad y de salvajismo vindicativo (la caza salvaje, acompañada por la estela de la brujería y las invocaciones, la novela fantástica “El Gran Dios Pan” de Arthur Machen, en la que los dioses antiguos resurgen de nuevo en la Inglaterra moderna para tomar venganza), sino también con el titanismo prometeico de las ciencias y la tecnología (no desde un punto de vista socio-ideologico), que siempre ocupó una parte importante del alma pagana — recordemos a la deidad de Vulcano, ell dios patrón de los herreros. Pero la técnica de poder debe ser distinguida de la técnica orientada hacia el confort, y el europeo siempre intentó inconscientemente competir con la fuerza divina y dominarla. La tradición judeocristiana es explícita en su oposición a tal tendencia: Yahve requiere que el hombre reprima su “orgullo”, que no toque el árbol del conocimiento, que no cree instrumentos, que compiten con una naturaleza perenne, creada por el creador. Por otro lado, recordemos los nombres de los cohetes americanos y los programas espaciales de los tiempos de von Braun: Thor, Atlas, Titán, Júpiter, Delta, Mercurio, Apolo. Ninguno de ellos fueron llamados “Jesús”, “Perdón y amor” o “Biblia”, y esto sucedió en el país donde el cristianismo mas fundamentalista es la religión mayoritaria. El nombre del cohete espacial europeo: Arianne, los de los misiles nucleares franceses: Plutón y Gades, los del ejercito indio: Agni Los buques de guerra británicos: Hermes, Ajax, Hercúles.. Así, hay una cierta conexión espiritual entre la mitología pagana y la “técnica de poder” contemporánea. En las transmisiones de radio y en los tebeos de “Avant-Guerre” yo idealice alegóricamente la ciencia y la tecnología, especialmente la espacial y biológica. El mismo tema suena constantemente en las novelas de ciencia ficción del americano Phillip Dick (pagano explícito), autor fructífero, que es mas conocido en Europa que en su propio país. Constatemos también la oposición constante de las personas de mentalidad cristiana a la ingeniería genética y la biotecnología (como en el pasado se opusieron a las investigaciones medicas): porque les parece una profanación de la creación de Dios.

Solo Dios puede cambiar la naturaleza, no el hombre. Si el hombre quiere cambiarse a si mismo (con la ayuda de la ingeniería genética), él comete el peor de los pecados, un pecado que es producido por “mejorar” lo que fue creado por Dios. El segundo pecado que comete es contra el antropocentrismo. El hombre fue creado para ser diferente del resto de la naturaleza, animales y plantas, que son tomados por simples mecanismos biológicos (sin ningún carácter divino ni sacro). ¿Que sucedería si el hombre se declara su propio creador, comenzando a manipular su vida? Completaría el doble pecado: se pondría al mismo nivel que los animales, negando su alma y origen divino, se sumergiría en el flujo de la evolución biológica, lo que subrayaría su similitud al resto de la vida y lo que seria peor, se consideraría con derecho a intervenir en su propia naturaleza, lo que es propiedad exclusiva de Yaveh: esto seria el pecado de usurpación.

Los monoteísmo dualistas siempre rechazaron esos dos sacrilegios. Empezando con la alegoría sobre el Golem (una creación artificial y demoniaca del hombre) y finalizando con la lucha reciente contra las teorías evolutivas, siempre han negado el derecho del hombre a convertirse en demiurgo. Siempre han visto en él una criatura subordinada. Esa idea es inaceptable para el pagano: su naturaleza no es creación del espíritu santo. No fue creada ni es buena todo el tiempo. El hombre esta sumergido en un flujo de cambios sin fin. No hay oposición entre lo “natural” y lo “artificial” en el hombre, porque todo es natural, incluso la “super-naturaleza” artificial, creada con ciencia humana, que es también naturaleza. Para el pagano la cuestión consiste en que sí una u otra creación artificial (especialmente biológica) es útil o dañina, no condena lo artificial a priori. Por consiguiente, el ecologismo radical es judeocristiano en esencia.

Así la pregunta ¿son éticos la clonación, las incubadoras, los organismos genéticamente modificados y la tecnología nuclear? generada por la consciencia monoteísta, debe ser sustituida por otra, mas practica y cercana a la realidad: “¿Será detrimetral o útil este o aquel cambio en la estructura o en el material del genoma?” La mentalidad pagana esta mas allá de toda metafísica, permanece “física” simplemente porque esta convencida de que nada será capaz de privar a la naturaleza de su carácter sagrado. En el libro “Arqueofuturismo”, intento mostrar que la mentalidad judeocristiana e islámica no será capaz de aceptar la biotecnología (que con los nuevos medios informáticos causara cataclismos en el siglo XXI) ni la ciencia y la tecnología del futuro, con su esencia prometeica-titanica. Solo la mentalidad pagana puede enfrentarse exitosamente a los desafíos de esa fuerza. Por ultimo, es significativo resaltar que hay tres esferas culturales, no tocadas por el monoteísmo, es decir India, Japón y China, donde la ingeniería genética es considerada como completamente natural.

Diré en el lenguaje simbólico de los profetas que hay un “sol negro” del paganismo, su centro subterráneo incandescente – que Heidegger llamo “el mas peligroso”, es decir la esencia trágica del destino. La ciencia y la tecnología en combinación con la voluntad de potencia, la sinergia de la estética y la afirmación propia, el intento de devenir dios — todo esto que es parte de ese universo espiritual, que no puede ser definido claramente y que debe permanecer en las sombras – en “una oscuridad benéfica” como diría Ovidio. Este aspecto demiurgico es inherente en el paganismo europeo. Esos carbones están calientes y en cualquier momento pueden convertirse en volcán. Esto es expresado con gran fuerza en la novela “esfera dorada”, que me produjo gran impresión. Esos presentimientos intuitivos fueron expresados en la transmisión de ciencia ficción “Avant-Guerre” en la radio. Las ilustraciones respectivas fueron realizadas por el artista Oliver Carré. Los textos fueron preservados, e indudablemente serán algún día publicados, aunque en otra forma porque podrían ser malinterpretados. Llamamos a esto el retorno de los dioses cambiantes. Hay una familia secreta del paganismo europeo, que se parece a todas las mitologías antiguas, al ciclo arturico, que no revela su naturaleza, su secreto, cuya esencia (“¿Grial?), es, en mi opinión, es inaccesible a la mente, un secreto que Heidegger intuitivamente percibió y le impresiono. Juzgándole por su libro “Senderos del camino”, Heidegger, me parece a mi, que conocía perfectamente que esos senderos conducían a algún lugar. Di esta interpretación poco común en el numero de la revista “Nouvelle école” dedicado al filosofo alemán Heidegger. Heidegger se asusto de su propia clarividencia y ahogó sus presentimientos intuitivos en el silencio. Desde entonces se ha intentado distorsionar y neutralizar sus ideas. Sin embargo ¿a donde conduce el sendero de nuestra historia? A la posible victoria de los titanes y de Prometeo. Se que Zeus se ofenderá, pero yo deseo esa victoria, pese a que en su manifestación ocurrirá una explosión estética, la coronación del demiurgo, y entonces el eterno retorno, del que hablo Nietzsche. Específicamente, Nietzsche asusto a Heidegger, que le entendió muy bien.

A: – ¿Como es la existencia del paganismo en esta época?

G.F.: – En Europa el paganismo, que fue su antigua religión, esta presente en las esferas mas variadas: en la forma de “folklore”, principalmente el paganismo céltico-escandinavo y sus tradiciones, en el panteísmo étnico sin la fe en los dioses personificados; esta presente también en el abandono masivo de la iglesia católica, en la celebración del fin de los ciclos de las temporadas y los solsticios, en el resurgimiento de la fiesta céltica del día de los muertos — estos son buenos ejemplos. También el carácter pagano de la celebración de la Navidad, contra la que la iglesia lucho constantemente, iniciada en el siglo 4 de nuestra era. Después de 1500 años de cristianización de esta celebración del solsticio de invierno es aún el mas importante símbolo del paganismo antiguo, espontaneo y popular.

Debería ser notada también la constancia de motivos claramente paganos inconscientes en las artes, la literatura, la filosofía e incluso en los comics. El paganismo revive no solo nominalmente, sino también como un comportamiento vital y visión del mundo. John Borman, Michel Maffezoli y muchos otros continúan las tradiciones paganas eternas mas que ciertos individuos que se denominan paganos.

En mi opinión, a pesar de la relación explícita entre ambas cosmovisiones, hay una gran diferencia entre el paganismo hindú y el europeo. El primero no conoce interrupciones en su desarrollo histórico y permanece muy cercano a la religiosidad popular de la antigüedad europea, en la India el pueblo cree realmente en el panteón de deidades. En Europa no podemos retornar a esa situación. La cortina de hierro ha caído encima de nuestro paganismo europeo y por consiguiente debe existir bajo las sombras. Durante el interregno, en la víspera de las grandes batallas, el paganismo revivirá para llenar el vacío dejado por la iglesia oficial, la cual ha capitulado. Hoy en Europa estamos a la espera de la generación de un neopaganismo. Pero aún no podemos visualizar su forma ni predecirla.

A: – ¿Como será en el futuro?

G.F.: – En el 2020 Europa será una mezcla caóóttica de religiones y creencias diferentes. Se espera la descomposición completa del cristianismo. La lucha será entonces entre el paganismo y el Islam. ¿La lucha será espiritual o militar? Eso no lo sabemos. El paganismo es la mas seria de las religiones. El poder y la invencibilidad del paganismo se explican por su unión con las fuerzas vitales; por lo tanto es indestructible, no puede desaparecer, a diferencia de los monoteísmos, que son religiones históricas con un principio y un final y ligadas a periodos específicos, esto explica su necesidad de las teorías dogmáticas y su intransigencia. Sin embargo, se excluye la posibilidad de que Europa retorne a los cultos paganos del pasado como sucede en la India de hoy o en la Europa pre-cristiana. Los cultos druidicos contemporáneos (por ejemplo, en Bretaña, Irlanda, Inglaterra, etc.) no solo son minoritarios en la practica, sino que son artificiales, de naturaleza folklorista y superficial, no religiosos realmente. Visualizo la aparición en los próximos 20 años del siguiente marco:

1. El Islam será la religión mas practicada (por razones demográficas y como resultado de la rotación al Islam de los residentes locales), lo cual será catastrófico.

2. A pesar del deterioro de la situación socioeconómica y del incremento de las amenazas (lo que siempre crea un entorno favorable para las religiones monoteístas de la salvación), la iglesia católica será incapaz de expanderse, en tanto que continuara ocupada por el sindicalismo y la política: su decadencia se acelerara al igual que su marginalización. Por lo tanto no pienso que ocurra una “reacción católica masiva” y el resurgimiento del catolicismo en el siglo XXI, como quería Juan Pablo II.

3. Preveo la aparición de muchas sectas o “tribus” (según la expresión de Maffesoli) de sentido cristiano, pequeñas pero que florecerán: tradicionalistas, carismáticas, sincrético-místicas, etc, no reconocidas por el Vaticano.

4. Se espera la propagación lenta pero continua del Budismo a la occidental – un reflejo distorsionado de la religión budista asiática original.

5. En la futura Edad de Hierro veremos el retroceso del ateísmo y de la indiferencia agnóstica, y luego el retorno de una forma atractiva de paganismo, de la cual no podemos decir nada aún. Las religiones que yo llamo salvajes (sin el sentido peyorativo de la palabra), constituidas por la mezcla de elementos malos y muy interesantes, aparecerán, pero solo para formar el terreno en el que el retorno de un paganismo europeo regenerado se asentara. Tales “religiones salvajes” ya existen, pero corresponden a la necesidad de revivir una parte olvidada de la memoria.

Así que pienso que veremos en el siglo XXI la aparición de formas impredecibles de paganismo y la metamorfosis de los dioses. Cualquier cosa será posible en este caos, del cual nacerá un nuevo orden. Por otro lado, no debemos impresionarnos por los hechos (citados por paganos e integristas) que parecen hacer imposible el resurgimiento del paganismo. El paganismo esta diametricamente opuesto al desorden y a la destrucción de las energías vitales que se observa en el Occidente contemporáneo. Su espacio comienza (de la palabra griega “cosmey”, organizar) con la unión de los opuestos aparentes, las fuerzas dionisiacas de la sensualidad y el disfrute y con la necesidad apolinea de control y orden. Todo aquello que dañe la existencia saludable del pueblo, la naturaleza orgánica de la polis o el Estado (en el sentido romano del termino) no puede ser llamado “pagano”. El pagano no debe ser ni puritano ni pansexualista (que como extremismos están muy cercanos unos a otro) ni anárquico ni tirano (el segundo se origina del primero).

El paganismo tampoco puede ser confundido con el dogmatismo intolerante ni con la tolerancia absoluta. Bajo el pretexto de un “paganismo cívico” algunos paganos superficiales aplauden la desintegración de la sociedad en tribus y comunidades, ignorando que todos los autores paganos de la Grecia antigua, comenzado con Aristóteles, con su concepto de filia (amor por los vecinos), siempre alertaron contra la idea de pueblos diferentes conviviendo en el mismo lugar, en tanto que eso crea las circunstancias favorables para la violencia y el despotismo. Pero los monoteísmos, al contrario, protegen la idea del mestizaje para asentarse entre las masas desarraigadas, ya no unidas por la solidaridad etnocultural. Esos paganos corruptos como los obispos contemporáneos saludan el Islam como un “enriquecimiento del ecumenismo” (sin entender la lógica totalitaria y monopolista de la religión de Mahoma) como resultado de una visión abstracta y falsa del futuro, constituido por una pretendida paz politeísta y un mundo conectado en red, sin pueblos y naciones, lo que les hace confesar su tolerancia por las tribus marginales y un cosmopolitismo ilimitado. Este ultimo es completamente ajeno a la visión pagana de la polis y es mas afín al concepto político paulino (pero no judaico) y del judeocristianismo primitivo del “pluriverso”. No olvidemos que el paganismo grecorromano estuvo subordinado a la autoridad jerárquica de los grandes dioses patronos, ligados al Estado o polis y cuyo orden político preferido era el de la comunidad nacional-popular y no la defensa de los derechos y fuerzas centrifugas de algunas “comunidades” alógenas.

Por otro lado, yo rechazo el paganismo puramente negativo, que no es mas que un anti-cristianismo emocional. Yo escribí en el prefacio de un libro dedicado al culto mariano sobre el hecho obvio de que el culto a la madre de Dios tiene su raíz en la mentalidad pre-cristiana europea y que los paganos deben rendirle honor. ¿De que otra manera podría explicarse el enorme éxito del culto a María y los santos en el pueblo? Además, los sacerdotes de la iglesia católica contemporánea (este es el origen de su impopularidad) intentan minimizar esos cultos sospechosos de “politeísmo.” No obstante, mas allá de las diferencias entre el paganismo contemporáneo y el cristianismo, yo sostengo, como el especialista medieval Pierre Vial, que enfatiza en su ultimo libro “Una tierra, un pueblo”, que el paganismo no es anti-cristiano, es a-cristiano y poscristiano. Siguiendo a Nietzsche, él indica que la ruptura entre la cosmovisión judeocristiana y pagana consiste en el hecho de que los cristianos prefieren el martirio al heroísmo, glorifican la fuerza expiatoria del sufrimiento, prefieren el masoquismo, el sentimiento de culpa y arrepentimiento frente a la estética de la vida y la voluntad de poder, la moral del pecado frente a la ética del honor.

Ahora me arriesgo a hacer una predicción histórica en la base de una clara intuición. Puede probarse cierta o ser incorrecta. En la Europa del siglo XXI ocurrirá una marginalización radical del Cristianismo, y un paganismo regenerado se enfrentara con un Islam agresivo. La minoría de católicos se unirá a un campo o a otro. Pero como ha escrito Monterlant en su libro profético poco reconocido “Solsticio de Junio” en la futura guerra de los dioses, retornara el gran dios Pan como el rostro de la consciencia europea, que ha superado las amenazas.

A: – ¿Que piensa del Cristianismo?

G.F.: – En mi opinión, la razón para la victooria del Cristianismo sobre el paganismo europeo fue el caos étnico que sufrió el Imperio Romano a finales del siglo II de nuestra Era. Un Dios único salvador para todas las personas sin importar origen, era muy atractivo para individuos desarraigados, separados de su culturas y desorientados, que se sentían abandonados por sus dioses y por un mundo plagado por desordenes y guerras. Mi posición, que no debería sorprender a nadie, es esta: el Cristianismo y el Islam fueron sectas apocalípticas, que usaron el caos imperante para sustituir a las religiones naturales y devenir cultos oficiales. Tiempo después nacen el catolicismo romano y la ortodoxia greco-eslava como resultado de compromisos históricos y del sincretismo con el paganismo, rompiendo decisivamente con el judeocristianismo de los orígenes, al que la Iglesia Católica después del Concilio Vaticano II desea retornar y que ha provocado el abandono en masa de las iglesias por parte de los europeos.

No soy historiador, pero sostengo la hipótesis de que la gran ruptura histórica no fue tanto la separación entre el Judaísmo en el mas estrecho sentido del termino y el cristianismo universalista de Pablo, sino la paganización del judeocristianismo en la Edad Media (Catolicismo y Ortodoxia) y en consecuencia su diferenciación del judeocristianismo inicial. Esto fue lo que permitió que el cristianismo se afirmase en Europa. La segunda ruptura ocurrió en dirección opuesta en la mitad del siglo XX, cuando el Catolicismo, siguiendo el camino erróneo del protestantismo, comenzó a eliminar su “paganismo” y adquirir una naturaleza laica. Resultado: el abandono masivo de la iglesia no se detuvo sino que se acelero. También, ha ocurrido una rejudaización del catolicismo. Aunque no devino Judaísmo completo — siendo esta una religión positiva enn el sentido de que es nacional, y que no tiene nada en común con el catolicismo humanitario contemporáneo y su difuso concepto del “amor”, predicado con entusiasmo neurótico por sus sacerdotes y creyentes. No tengo nada contra el catolicismo tradicional, que en el fondo es un paganismo enmascarado, pero como religión cometió suicidio con el Vaticano II, cuando rechazo su lenguaje sagrado (latín) y sus rituales.

Después de ser transformado en monoteísmo absoluto, se convirtió en la copia, siendo ya incapaz de luchar contra los originales: el Islam y el Judaísmo. Así, el destino del Cristianismo es dramático. Fue afirmado gracias a la paganización y a la negación de sus principios originales. Entonces, al querer retornar a esos principios (Concilio Vaticano II), ha realizado un segundo sincretismo con las ideas del presente, las ideas del liberalismo, aunque son sus propias ideas en versión laica. La idea de lo divino en la iglesia contemporánea es reducida a encantaciones con el nombre de Cristo y su amor por la moral difusa de la ideología de los derechos humanos, el altruismo abstracto y un pacifismo insostenible…El cristianismo ha devenido ideología, donde ya no hay nada transcendente y solo hay política. Sobre esa transformación ha escrito el pensador católico Thomas Molnar. Ya no es mas la fe de cuando se erigieron las catedrales.

En mi libro arqueofuturismo yo visiono el futuro luego de la reconquista europea en el que catolicismo pagano medieval renace, y donde las elites siguen un neopaganismo con la estampa de Aurelio y Prometeo. ¿El destino nos preparara para esta solución?

En esencia, la mentalidad pagana, a diferencia de la cristiana, corresponde a la actitud de los antiguos paganos hacia sus dioses: los dioses no pueden ser buscados para lograr confort. Los dioses solo respetan el orgullo y la fuerza, no el victimismo. El hombre solo puede ser feliz y saludable con la fuerza de su espíritu y con la afirmación de su voluntad. El pagano no inclina su cabeza ni se arrodilla frente a sus dioses, él los trata de igual a igual y les agradece cuando es correspondido por ellos. El cristianismo desarrollo la teología de la castración, al declararnos a todos llenos de defectos y culpables de pecado original. El pagano conversaba o argumentaba con sus dioses, los monoteístas se humillan y se degradan frente a su Dios.

Por otro lado, el judeocristianismo como el Islam, no pueden resolver un problema sino silenciándolo: si Dios es infinitamente bueno e infinitamente fuerte, ¿Por que permite el sufrimiento y no crea un paraíso en la tierra para todos? ¿Dios no miente? O él es infinitamente bueno, pero permite el mal, porque no es infinitamente fuerte, o es infinitamente fuerte, pero permite el mal porque es cruel. Este es el notorio “problema del mal.” Los teólogos monoteístas de las religiones salvacionistas no pueden resolver este enigma, el cual los filósofos paganos de Grecia y la India resolvieron: la deidad no es totalmente bondadosa ni altruista. Ella como nosotros, esta sumergida en el espacio y esta subordinada al destino. Esta diferencia filosófica prueba, en mi punto de vista, que la mentalidad pagana, mas cercana a la realidad, tiene un futuro mucho mas prometedor en comparación a las otras. Y después de haber dicho esto, repito que experimento una profunda simpatía hacia el catolicismo tradicional y la ortodoxia, porque el pagano discute siempre concretamente y sin fanatismo.

A: – ¿Que indica con el termino de “Arqueofuturismo”?

G.F.: – Este es un neologismo introducido porr mi. En el libro homónimo yo planteo pistas para la reflexión y desarrolló cuatro ideas básicas:

1. Después del periodo utópico del presente (continuación laica de los sueños judeocristianos) el mundo del futuro retornara a los principios arcaicos, mas no paisajistas, sino milenarios que rigieron los destinos de las comunidades y abandonara los valores suicidas del Occidente contemporáneo.

2. La civilización occidental, en tanto que no esta basada en el orden natural, sufrirá la convergencia de catástrofes en todos sus aspectos. Debe esperarse el caos y prepararnos para este periodo de interregno hacia el sistema que le sucederá.

3.Los logros presentes y futuros de la ciencia y la tecnología contradicen la ética cristiana, origen de la ética laica dominante y solo la ética prometeica del rechazo a las prohibiciones, característica de la mentalidad pagana antigua y cercana a la ética del humanismo griego, para la que cualquier ley transcendental no es superior a la voluntad humana, podría asumir sus desafíos.

4. Esta contradicción entre la ley natural y el prometeismo solo podrá ser transcendida rechazando el igualitarismo: la humanidad descenderá a una economía a “dos velocidades”.

Para entender mejor estos conceptos, recomiendo leer mis libros.

A: – ¿Ud también ha publicado un libro polémico sobre la colonización de Europa por el Islam? ¿Que puede decirnos sobre eso?

G.F.: – La supremacía del Islam en el 2002 — por razones demográficas — no es un prospecto del que podamos alegrarnos. Frente al avance del Islam y del ateísmo materialista, la debilidad del cristianismo deriva del hecho de que esta estructurada como religión de la salvación, organizada como estado en torno al clero, dogmas y regulaciones estrictas. Pero cada organización es mortal y con el tiempo cederá frente a una organización política, económica o religiosa contrincante. El cristianismo hoy retrocede frente al Islam en el plano físico y moral. El catolicismo padece un estado de anemia progresiva. Cometió el suicidio teológico en el Concilio Vaticano II, después de rechazar su lenguaje sagrado — el latín, mientras que el Islam no ha rechazado el Arabe.

Por otro lado, el catolicismo cometió el gran error de modernizar tanto los rituales y los textos sagrados como su teología. Esta modernización será fatal. La fuerza del Islam radica en su inmovilidad. A diferencia, el paganismo en comparación con la tendencia monolítica de la religión revelada, personifica el impulso vital, pero no la organización que se manifiesta en la necesidad de un dogma. Su flexibilidad resulta de su escepticismo y realismo. El cristianismo retrocede en Europa frente al Islam, porque su hermano mas fuerte y competidor resiste mejor. El paganismo no interferirá en ese conflicto familiar. Es totalmente diferente. Por consiguiente, en su ataque renovado a Europa el Islam no tendrá mayor enemigo que la mentalidad pagana. Y yo sé que hay algunos paganos que simpatizan con el Islam. Cometen ese error por ignorar lo que el Islam les tiene reservado a ellos en tanto que infieles e idolatras. Mientras que en el orden político islámico los judíos y cristianos pueden vivir ocupando una posición de subordinación (dhimmi), a los paganos no les queda sino la muerte. Es suficiente para convencerse con leer la cuarta sura del Corán, que los imanes predican en todas las mezquitas europeas y estudian en las escuelas islámicas.

Algunos cristianos se sorprenden cuando les explico que los paganos nos oponemos a la transformación de las iglesias en mezquitas. Quiero recalcar que yo no siento odio hacia el Islam. Simplemente como pagano yo rechazo su proyecto político y espiritual para mi pueblo. Le conozco muy bien porque le he estudiado por largo tiempo. Leí el Corán, a diferencia de los intelectuales parisinos, simpatizantes del multiculturalismo. Los musulmanes me han invitado a hablar “contra el Islam”. Ellos estaban fascinados con el hecho de que yo conocía muy bien su deseo de conquistar Europa y convertirla en Dar-al- Islam y que sus discursos sobre el Islam laico y republicano, capaz de una integración armónica, son hipócritas. Ellos siguen las recomendaciones del profeta y se preparan para la conquista de un nuevo territorio (“besa la mano, mientras no la puedas cortar”). Esos musulmanes – árabes y pakistaníes – no refutaron nada. Solo sonrieron y me dijeron: “afortunadamente, pocos europeos nos conocen tanto como tu.”

Sobre la amenaza islámica yo estoy completamente de acuerdo con uno de los mejores expertos contemporáneos de este problema, el joven investigador Alexander del Valle. Él pertenece a ese circulo de cristianos tradicionalistas que entienden que debido a la amenaza mundial del Islam es necesario unirse con las fuerzas paganas de Europa e India. El Islam, ese universalismo marcial, es el mas absolutista de todos los monoteísmos revelados. Es una cosmovisión teocrática, totalitaria en todo el sentido de la palabra, donde la fe se confunde con la ley. Es cierto que apoya algunos buenos valores y se opone correctamente a la decadencia occidental, sin embargo, sigue siendo incompatible con nuestra mentalidad y tradiciones. Yo no tengo nada contra el Islam en su propia tierra, pero su avance continuo en Europa occidental (ya es la segunda religión en Francia y Bélgica) me preocupa mucho.

A: – ¿Que deidades le inspiran?

G.F.: – Cada deidad representa una de las facetas de la naturaleza humana, por lo que no puedo rechazar a Venus-Afrodita o a Mercurio-Hermes, o a los lares, los guardianes del hogar familiar. Sé bien que otros paganos critican mi interpretación prometeica del paganismo. En la actualidad existen dos formas de paganismo que pueden ser combinados: el paganismo popular, que es encontrado en todos los pueblos de la Tierra, excepto en el mundo islámico, que incluye la superstición y que no debe ser rechazado: porque es necesario para el orden social; y el paganismo de los filósofos, que no creen en la existencia objetiva de los dioses, pero que en los días de las dudas mas trágicas reconocen la existencia de “algo” supernatural, que no pueden explicar. Rechaza el materialismo ateo y respeta a todas las religiones de la Tierra como participes de la verdad, aunque rechaza enteramente la idea de la revelación. Según los brahmanes indios y los druidas célticos, hay una fuerza, simultáneamente telúrica y espacial no reconocida por las religiones salvacionistas de la revelación. Esta fuerza no puede ser expresada por el dogma. Esta abierta a la dedicación espontanea de pueblo y la aristocracia. El paganismo esta orientado a los pueblos y las comunidades que son conscientes de su especificidad, y para masas sin raíces e individuos abstractos. Permite tanto la superstición popular como la disciplina espiritual. Combina las creencias mágicas en las deidades animales y del bosque (polo dionisiaco) con la serenidad de Apolo. Todas las deidades me inspiran, pero me atrae especialmente Dionisio, símbolo de la fertilidad y la eternidad de la vida. Este dios sonriente (pero de terrible sonrisa) simboliza la alegría de la vida, la protesta contra los dogmas y el orden fosilizados, es también el dios del disfrute y el de la sucesión de las generaciones y de la continuación de la vida. No por casualidad los cristianos le adscriben algunas de sus características a Satán. Mas que los otros dioses griegos, Dionisio es el que mejor resiste la cosmovisión monoteísta judeocristana que ha hundido nuestra civilización. Nietzsche entiendo esto perfectamente y le hizo su dios principal en su panteón personal. Dionisio también es la figura mas trágica entre todos los dioses: juega, ríe, pero al mismo tiempo se prepara para un fin mortal inevitable. Es, como mostró Pierre Vial, el complemento preciso de Apolo, el dios solar. Reconozco que mi atracción por ese dios fue producida por la gran impresión que me dejo el libro “La sombra de Dionisio” de Michel Maffesoli, en la que me mostró la invencibilidad del dios del vino. Sin embargo, no suscribo las nociones sociológicas de este autor. Sino que me guío por mi intuición y no absolutizó.

Apolo no es olvidado. Uno de los mejores poemas franceses, “Eva” de Paul Valery, se muestra la contradicción y la relación de la sensualidad dionisiaca de una joven muchacha en el momento del despertar matutino (simbolizando la eternidad de una vida, que se renueva pero que es efímera) y la noción majestuosa del sol. Siempre he considerado este poema como uno de los mas paganos en la poesía francesa. Una joven muchacha, desnuda bajo una hoja, despierta como un animal joven y …

desde la altura de los cielos, las personas son alcanzadas por los rayos

el caliente disco solar, juega el papel de sacerdote

se posa en el azul celeste del altar

y el tiempo sigue su trayectoria hasta el final

Dionisio renueva las formas vitales por medio de la metamorfosis, mientras Apolo en su movimiento constante protege y asegura esta metamorfosis. En el par Apolo-Dionisio lo cambiante y lo constante son combinados armoniosamente. Así, para mi el paganismo es en esencia, el culto a la realidad y la vida en todas sus medidas (biológicas, astronómicas, físicas, etc.). A diferencia de las religiones de la salvación, no rechaza el mundo real en beneficio de una ilusión extramundana, sino que asume la tragedia de la vida con sus lados placenteros y amargos.

Regresando a Valery, recomiendo la lectura de su poema musical decasílabo “cementerio marítimo”, que en mi opinión, es el manifestó pagano mas impresionante desde los tiempos romanos. Repito que la base del paganismo es la estética, comenzando con la apolinea y la dionisiaca. El arte, la poesía y la arquitectura de nuestra época, que consideran el canon estético como un obstáculo y frecuentemente justifican con el racionalismo su feísmo, contradicen el espíritu pagano.

Respondiendo a tu pregunta, quiero decir que es necesario visualizar nuevos dioses. La mentalidad épica es una tendencia característica del europeo. “Con los nuevos dioses florecerá nuestro futuro”. Entiendo que mis respuestas podrían incluir algunas contradicciones. Pero no intento la coherencia mecánica. No soy como esos entomólogos científicos que descubren las contradicciones en otros. Toda creación es el resultado de contradicciones.